Frontière[s] - Xavier Gens, 2007


-DIRECTOR: Xavier Gens
-GUIÓN: Xavier Gens
-TÍTULO ORIGINAL: Frontière[s]
-AÑO: 2007
-DURACIÓN: 108 min.
-PAÍS: Francia
-MÚSICA: Jean-Pierre Taieg
-FOTOGRAFÍA: Laurent Bares
-REPARTO: Karina Testa, Samuel le Bihan, Estelle Lefebure, Aurélien Wiik
-PRODUCTORA: Coproducción Francia-Suiza

NOTA: 8


Creo que merece la pena recuperar la opera prima del que será uno de los autores destacados de la presente edición del Sitges 2017: Xavier Gens, que nos visitará de nuevo para presentar sus dos últimas películas: The Crucifixion y La Piel Fría (Cold Skin). Gens, sorprendió al público de Sitges hace 10 años -en 2007- cuando presentó a la bahía catalana una película escrita y dirigida por él, y que dejó sin aliento al público por sus altas dosis de violencia a la vez que hizo una demostración de talento tras la cámara. Su título era Frontière[s], y pasados ya 10 años desde entonces, es seguramente el título más pringoso y adictivo de aquella memorable ola de cine de terror francés de los Bustillo, Mauri y Ajá, una ola que pedía ver sus películas con el estomago vacío, en sesión nocturna, sin tu novia asustadiza o la suegra moralista. En definitiva, un cine de terror que se ha convertido en "de culto" para unos y una entretenida casquería para otros.

La película sitúa al espectador en 2007, tiempo en que unas elecciones en Francia polarizan el electorado entre la derecha liberal y la extrema derecha (nada más distinto de lo que ocurrió en las pasadas elecciones en Francia, con Macron y Le Pen). Eso conduce a la sociedad a un estado de violencia, de gente que no acepta la situación y protesta ante la policía a modo revuelta social. Entre el tumulto, un grupo de jóvenes planea un robo, y una vez ejecutado se refugiarán en un hostal aislado que, por sorpresa suya, lo regentan una familia de degenerados neo-Nazis.


Gens demostró a lo largo de su carrera un denominador común en sus obras basado en que las personas se pueden corromper, y se postula pesimista en cuanto a la compatibilidad existencial entre los diferentes. Eso conduce a la destrucción, al odio, a la supremacía, a que gente inocente se vea expuesta a la violencia en consecuencia de los cambios. Gens, con esta mirada, envía un mensaje encriptado en Frontière[s] que dice que un país como Francia puede morir víctima de su propio fanatismo. A todo esto, nadie duda que los Nazis -un perfecto caldo de cultivo entre las aguas del nacionalismo más conservador-, si ya fueron capaces de matar deliberadamente en el pasado por su fanatismo es evidente que en este contexto pueden volver a matar. En definitiva, la violencia es inherente al ser humano (pero también la de sobrevivir).

Todo este planteamiento es ideal para desarrollar una propuesta tan desgarradora como Frontière[s], a la vez que más o menos justificada. Y es que para nada se la puede acusar de ingenua pese a que Xavier Gens busca y se recrea con la violencia más seca y sangrienta, ya que en el fondo la gran virtud de Frontière[s] es que hay una franja que separa el terror del gore gratuito, y que parece que muchos no lo han sabido ver. Eso se evidencia en la forma estética y narrativa del film, que no pierde de vista la justificación de los excesos a través de un trasfondo socio-político, sin olvidar que Gens está ante un título de género de terror, y que se lo pasa pipa recreándose perversamente en lo visceral. Es una basculación coherente, y para la presente obra su gran virtud.


La película se desarrolla con una energía que deja sin aliento al espectador gracias a una realización con mucho nervio a cargo de Laurent Bares, que es ni más ni menos el que ha fotografiado otras obras similares como A L'interieur, The Divide o Livide. Pese a ello, Frontière[s] poco tiene que ver con estas obras mencionadas, ya que Bares en esta ocasión se comporta como un culo inquieto tras la cámara, dotando a las imágenes de mucho dinamismo en cuanto a tiro de cámara, e incluso algunos de ellos con cámara en mano -sobretodo en los momentos de huidas-. En su conjunto, estamos ante casi 2h de metraje que son una montaña rusa de emociones no aptas para cardíacos ni epilépticos, y que junto con algunas escenas de violencia extrema al final del filme convierten a Frontière[s] en una obra imposibles de imaginar en un cine multisalas.


De este modo, estamos ante un malsano divertimento que intenta justificar sus excesos con una utopía -situada en 2007-, que bien hoy en 2017 podríamos dar por creíble en Francia. Pero no despistemos, porqué Frontière[s] está mostrada como una buena película de género de terror debería, que es con toda la contundencia. Y es que, Xavier Gens, se toma la violencia muy en serio, y aunque las reflexiones están encima de la mesa lo cierto es que Frontière[s] es un regalo para el fan, ese fan que busca adrenalina y que sonríe por el impacto de ver ciertas imágenes salvajes. Es una obra que arrancará ampollas a los sensibles. Un martirio, o un gustazo según el caso.



Comentarios

  1. Obra maestra. No lo tengo claro con Crucifixion, pero sí con La piel Fria

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