Bite - Chad Archibald, 2015


-DIRECTOR: Chad Archibald
-GUIÓN: Chad Archibald, Jayme Laforest
-DURACIÓN: 89 min.
-PAÍS: Canadá
-AÑO: 2015
-FOTOGRAFÍA: Jeff Maher
-REPARTO: Jordan Gray, Denise Yuen, John Migliore, Lawrene Denkers, Elma Begovic, Annette Wozniak, Derrek Peels, Sheelagh Daly
-PRODUCTORA: Black Fawn Films / Breakthrough Entertainment

NOTA: 7


Ya desde hace décadas Canadá ha demostrado que en cuanto a cine de terror anualmente tiene cosas interesantes que decir. Este país no solo es David Cronenberg, alguien que sin duda ha marcado a distintas generaciones de su país a través de su mirada orgánica del cine de terror, con esa nueva carne dispuesta a reinventar la lógica física al mismo tiempo que asquea al público a base de fluidos y mutaciones de todo tipo. A esto, el director canadiense Chad Archibald, aprovecha uno de los films más emblemáticos de Cronenberg como es The Fly para escribir y dirigir Bite, una película también de mutaciones físicas pero que logra distanciarse de sus influencias a base de mayor festividad global que gustará sobretodo al sector de la grada más festivalero.

Bite es una película divertida y lograda a partes iguales. Esto no es tarea fácil, ya que se marca un objetivo claro para así conseguir llegar a un público determinado, también pide ser vista preferiblemente en un horario determinado, y por todo ello es generosa para así complacerles. Eso es, lo que se suele decir, buen cine malo. O buena Serie B. Es cine pretencioso a una idea muy clara basada en los tópicos del género de horror, fácilmente detectables, pero siempre tratados con un cierto cariño y originalidad que sirven perfectamente para hacer pasarlo en grande al público. La película habla sobre una chica a punto de casarse que se va de viaje con unas amigas a hacer la despedida de soltera, en que el alcohol, la fiesta y las aventuras serán el principal objetivo. Allí, en una escapada que hacen por la mañana, el grupo de chicas se baña en un río aislado, y la joven protagonista es mordida en su muslo por un ser extraño. Esa mordedura la acabará convirtiendo poco a poco en un ser abominable, asqueroso físicamente, y en una perfecta máquina de matar casi irracional.


Con todo esto Bite ofrece al público un repertorio de chicas guapas con escasa ropa, en que su protagonista Casey, interpretada por una correctísima Elma Begovic, recae en ella casi todo el peso de la película. Y es, con esa mutación que irá cambiando a Casey su estado físico hasta convertirla en un ser monstruoso, que Bite despliega todo su potencial en maquillajes y escenografía, que están muy cuidados y demuestran una calidad técnica ambiciosa que hace gala de una profesionalidad palpable. Es brutal esa mutación que se produce en Casey, llena de fluidos que supuran por orificios situados en cualquier lado se su cuerpo, así como una putrefacción de sus extremidades como la de los dedos, que todo en su conjunto es realmente asqueroso. También hay vómitos, y una puesta masiva de huevos de color naranja que recuerdan a las huevas de salmón. Además, la escenografía de su hogar muta en lo que vendría a ser la guarida del monstruo, con tejidos de todo tipo en las paredes, y aún más huevos por todos lados, cadáveres que cuelgan del techo, etc. Es brutal Bite, asquerosa, un gore de altas dimensiones pero que por extraño que parezca es escaso de sangre, porqué aquí lo que asquea son los vómitos y las supuraciones. Es, en sí, una película orgánica, sobre como lo que es vivo puede acabar muriendo, y también los que te rodean.


Lo más negativo de la película es su desarrollo argumental. Es muy simple el guión, basado en simples relaciones de personas entre el grupo de amigas y el novio, con problemas personales basados en celos y traiciones, y que desembocan en un final lleno de muertes pero demasiado previsible y simplón.


En fin, más allá de este apunte negativo, el responsable de la película Chad Archibald igualmente consigue un resultado divertido, logrado técnicamente, y repugnante. Merece un aplauso, ni que sea por lo estético. Lo merece porqué con Bite demuestra que en la Serie B se puede ser festiva sin caer en el ridículo, se puede ser austero y aparentar un importante despliegue técnico, y sobretodo divertir al público, algo por lo que siempre quiero insistir. Es un divertimento que no es propiamente una comedia, pese a sus puntuales tics gamberros o ciertos detalles que los tópicos pueden aportar de la Serie B, pero todo funciona de maravilla y entretiene. Bite es una película perfecta para verla en determinado momento y con determinadas compañías, y así sentirse satisfecho de que lo visto es de calidad al mismo tiempo que consigue remover el estómago.



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