The Heretics - Chad Archibald


-DIRECTOR: Chad Archibald
-GUIÓN: Jayme Laforest
-AÑO: 2017
-DURACIÓN: 87 min.
-PAÍS: Canadá
-MÚSICA: Steph Copeland
-FOTOGRAFÍA: Jeff Maher
-REPARTO: Nina Kiri, Jorja Cadence, Ry Barrett, Nina Richmond, Will King
-PRODUCTORA: Black Fawn Films / Breakthrough Entertainment

NOTA: 4


Entre todos los subgéneros que pueblan el cine de terror, si hay alguno que debemos destacar por encima del resto en el presente 2017 es sin duda el de las sectas satánicas. Y con The Heretics, una de las producciones más llamativas del año, se apuesta por la fórmula más pura de aquél cine que sobretodo se popularizó en los años 70 tras el boom que supuso La Semilla del Diablo, en que el Diablo debe renacer de su letargo y materializarse en el mundo para así causar el caos y la destrucción.

La película en cuestión está dirigida por Chad Archibald, el director que sorprendió positivamente con Bite en 2015, y ahora con The Heretics muchos habíamos depositado grandes confianzas a que lograra un paso adelante y creara una película conceptualmente alejada de Bite, y más madura en aspectos técnicos y artísticos. Pero hay que lamentar que, temática aparte, estructuralmente es idéntica a su predecesora. Y es que Archibald vuelve a tener obsesión por los estigmas (digámosele mordedura o ritual), también por las mutaciones físicas femeninas, y también por las relaciones interpersonales en los momentos climáticos. La historia se centra en un día antes de la culminación del ritual satánico que sufrió la joven protagonista hace un año, que debería servir para que un ángel exterminador apareciera en la Tierra. Un día antes de la culminación de ese ritual, un hombre con media cara quemada acabará secuestrando a la joven, pero con la intención de salvarle la vida.


Vale decir, no obstante, que en The Heretics hay algo muy interesante en el desarrollo del guión, como es la manera en como Archibald gestiona las dosis de información que se le proporciona al público, a través de un guión escrito por Jayme Laforest -quien también se implicó en el de Bite-. Da la sensación como si el filme jugara con el espectador, le diera informaciones que se confirman o desmienten al cabo de pocos minutos, y de este modo escalonado se proporcionan respuestas que configuran el conjunto de la historia. Es decir, que The Heretics es una película que constantemente rebela cosas, y eso la convierte en una obra que atrapa al espectador y le hace pasar su metraje en un suspiro. No obstante, ésto supone un altísimo riesgo a la hora de dar coherencia a la historia, y de hecho, la película acaba cayendo al precipicio por acabar teniendo un abundante repertorio de sin sentidos de todo tipo, unos sinsentidos que aunque quizás no afecten narrativamente la continuidad de la historia sí acaban burlando la narrativa rigurosa que pretende tener. Detalles como, por ejemplo, ¿por qué motivo el secuestrador intenta evitar la culminación del ritual satánico justo un día antes que culmine, cuando ha tenido todo un año para evitarlo? o ¿Por qué se ata a alguien al lado de una escopeta? Son detalles tontos, pero que van surgiendo en la trama constantemente, y que burlan al espectador. Igualmente quiero insistir en que The Heretics se pasa en un suspiro, y esto siempre es algo bueno, pero hay que reconocer que el desarrollo de la historia es muy torpe.


Otro aspecto negativo son ciertos puntos de humor muy propios de la comedia de terror de Serie B que desentonan la seriedad que busca Archibald, así como tampoco ayuda ese clímax final constantemente destrozado por roturas de ritmo a base de sueños y visiones poco ajustadas a los niveles de tensión que se viven. 

Salvable es la estética, que aunque no sea nada del otro mundo siempre es simpático ver esas caracterizaciones de los sectarios, así como pentagramas, velas, sacrificios, etc. Es todo una estética respetuosa con la Serie B del cine satánico de los 70 que apareció tras el filme de Polanski, como Aquelarre Sangriento, por ejemplo, o también algunos planos que son plagiados a de The Lords of Salem. Hay una estética chula, está claro, pero no lo es todo.



En su conjunto The Heretics es un filme fallido. Pienso que no tanto por sus múltiples detalles absurdos o su clímax final poco conseguido, sino que el problema base es la falta de ideas, de aferrarse a Bite estructuralmente y no ofrecer algo novedoso más allá de la temática. Pienso que un director puede tener manías, costumbres estéticas o genéricas, pero aquí Archibald se limita a enmascarar la columna vertebral de de su obra predecesora para elaborar una obra de rituales satánicos. Y si bien él no es quien firma el guión, lo cierto es que dirige la película, y por lo tanto tiene mano autorizada a hacer las modificaciones que considere necesarias. Para mi -y muchos otros medios de prensa- ha sido una decepción, un claro ejemplo de marcha atrás de la carrera cinematográfica del director, al demostrar inmadurez a determinas decisiones que toma.


Comentarios