Replace - Norbert Keil, 2017


-DIRECTOR: Norbert Keil
-GUIÓN: Norbert Keil, Richard Stanley, Scarlett Amaris
-AÑO: 2017
-DURACIÓN: 101 min.
-PAÍS: Alemania
-MÚSICA: Tom Batoy, Franco Tortora
-FOTOGRAFÍA: Tim Peter Kuhn
-REPARTO: Rebecca Forsythe, Lucie Aron, Barbara Crampton, Sean Knopp, Adnan Maral,Agnes Kiyomi Decker
-PRODUCTORA: Sparkling Pictures / Eberhard Müller Filmproduktion / Gerhard Lidl Film

NOTA: 7


Probablemente el sueño de toda mujer es preservar la belleza hasta el fin de sus días. Esto es algo normal, también en los hombres, debido a ciertos estándares sociológicos que empujan a las mujeres a sentirse necesariamente guapas. Ya sea la publicidad, modas, o simples envidias, pueden ser determinantes a emprender un viaje físico hacia el pasado, un viaje que podría llegar a ser enfermizo e incluso autodestructivo. Replace, aunque aprovecha esa idea tan propia del cine de terror más actual, como es el body-horror, prefiere pasar de largo y sumergirse en la pesadilla que vive una chica joven de poco más de 20 años que ve como su piel envejece a marchas forzadas y solo puede solucionar el problema implantándose ella misma la piel de otras mujeres, unas mujeres que asesina y despedaza. Por otro lado, para encontrar una solución definitiva a este desagradable problema físico, la joven será tratada por una doctora de cirugía estética, una doctora que no es lo que parece.

La trama base de Replace sería eso, pero parte de su gracia no es tanto lo que cuenta sino cómo lo cuenta. Replace es una coproducción canadiense y alemana que ha sido dirigida por Norbert Keil, un director joven que desprende cinefília a cada fotograma por una puesta en escena colorida que se muestra muy elaborada a cada plano, y que junto con los juegos de luces y los brillos surgidos de constantes neones, le dan a Replace una personalidad muy interesante. Replace es fantasía, una fantasía a ratos difícil de seguir por sus intenciones más sensoriales que lineales, unas sensaciones que por el hecho de basarse en la necesidad a sentirse bella de una mujer, el público femenino de bien seguro podrá empatizar mucho más que un hombre con el mensaje de la película. De hecho, el reparto de la película es estrictamente femenino, partiendo de 3 mujeres de distintas edades.


Otro punto importante de la película es la música. Como comentaba la estética en ella es clave en Replace, con claras influencias de Italia a base de rojos y azules, pero también sabe apropiarse de la estética y reinventarla aportando una paleta de colores mayor, también neones violetas, así como aplicar una realización que demuestra que su director entiende del sector de la publicidad y el videoclip. Pero va más allá, la música, claramente influenciada por los Goblin, con ese punto psicodélico, con teclados y ritmo en percusión, complementa las imágenes con maestría. Porqué Replace, no es una película fácil, apuesta sobretodo por las sensaciones como comentaba, y la música aporta una fuerza constante que hace sumergir al espectador en un clima de demencia, en parte logrado por la extraña y a ratos futurista escenografía. Llega un punto que da igual si conectas o desconectas con los diálogos o situaciones, aquí estamos ante algo bonito, una aventura psicodélica por parte de una mujer hacia un santo grial que no es lo que imagina que acabará siendo. Lástima solo de no querer adentrarse más la película en el gore, y que pese a que este detalle se hecha algo en falta insisto que lo que difiere Replace de otras producciones del body-horror es cómo contar esa experiencias de su protagonista Kira.


Lo que quizás provoca un cierto distanciamiento a ratos del público, viene producido precisamente por Kira (Rebecca Forsythe). Pese a que está correcta su interpretación -y además hay que reconocer que no tiene una tarea fácil al tener que aguantar gran peso de la película ella sola-, lo cierto es que se le hecha en falta más fuerza dramática en algunas escenas. Da la sensación que con Replace es fácil desconectar con el mensaje, y que pese a que no es un mensaje excesivamente complejo, la fuerza visual y acústica que tiene se come a ratos la intensidad dramática de la interpretación de Rebecca Forsythe.


Por otro lado está Barbara Crampton, interpretando a una cirujana plástica con no muy buenas intenciones. Está genial, y su papel viene a pelo en lo que podría considerarse como un homenaje a Herbert West (Re-Animator), al recurrir a jeringuillas y jugar con la piel de sus pacientes como le da la gana, abriendo así la veda a jugosas escenas gore. Su interpretación es bastante puntual a la película, pero aporta fuerza interpretativa, carisma si le queremos llamar, la fuerza que a ratos Rebecca Forsythe parece carecer. Además, también, spoilers aparte, protagonisza algunas de las mejores escenas de la película.


En fín, lástima de faltarle ese gancho necesario para hacer conectar más al público, posiblemente por la escasa fuerza dramática de Kira y la ausencia tan necesaria para este tipo de filmes de un mayor abuso de guarradas gore. En todo caso, Replace no deja de ser una exquisitez visual, con una puesta en escena envidiable para cualquier publicista, y que no hace falta que el espectador sea un erudito del arte para darse cuenta que está ante algo bello y talentoso.


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