Entrevista a Guillermo Amoedo, director de "El Habitante"

Nacido en Uruguay, el cineasta Guillermo Amoedo ha consolidado su carrera profesional en Chile como guionista y director. Lo ha hecho con la productora Sobras Films, que muchos conocerán por ser la responsable de títulos como “The Green Inferno”, “Aftershock” o “Toc Toc”, una productora que anualmente produce títulos de genero de terror de un modo estable y que, solo por este motivo, ya debemos darle su merecido respecto indiferentemente de la calidad final que puedan haber tenido sus producciones. Como comentaba, Guillermo Amoedo es uno de los activos importantes en esta productora, siendo co-guionista de los títulos expuestos, pero también responsable de obras más personales como la excelente -y premiada en Sitges- “The Stranger” (2010) y la reciente “El Habitante” (2017). Ambos títulos demuestran que Guillermo Amoedo es fiel al género de terror, tiene talento para escribir y dirigir, y nadie puede negar que el futuro del cine de terror pasa por su mirada.

Con motivo de la presentación mundial de “El Habitante” en el Festival de Sitges 2017, conseguimos entrevistar a Guillermo Amoedo. Pudimos comentar con él su nueva película, pero también aprovechamos para preguntarle por la situación del género de terror en América latina, por Sobras Films, la realidad virtual (VR), y por su próxima película. Creo que finalmente quedó una entrevista muy rica en contenido, y sobretodo también, la sensación de que Guillermo Amoedo tiene las ideas muy claras de lo que quiere. Recomiendo su lectura.


-En la presentación de la película comentaste que “El Habitante” ha llegado muy justa para la premiere mundial en Sitges, debido a ciertos imprevistos que surgieron a raíz del terrible terremoto que sucedió en México.

Estábamos terminando la película y pasó lo del terremoto. Coincidía justo cuando estábamos haciendo la corrección del color, y todo se retrasó un poco, pero lo más importante es que todos estubimos bien y la película pudo llegar aquí. De hecho, como comenté, nuestro objetivo era que la premiere mundial fuera en Sitges, y teníamos marcada la fecha de la proyección de la película en el festival como algo de vital importancia. Es por ello que un retraso de unos días en la conclusión de la postproducción implicó terminar la película a toda velocidad, pero creo que lo hemos logrado y además consiguiendo un buen resultado final.

(Guillermo Amoedo - Gabriela de la Garza (actriz) - Vanesa Restrepo (actriz))

-Antes de comentar “El Habitante” quisiera recordar que debutaste al largo con “The Stranger”, una película que también se pudo ver aquí en Sitges e incluso llegaste a obtener un premio en el festival. Ambas películas son producidas por Sobras Films, con quien tienes un vínculo profesional más allá de la dirección, ya que también has colaborado como guionista en otros proyectos. ¿Como empieza esta relación con la productora?

Primero de todo mi relación empezó con Nicolás López y Sobras, y después conocí Eli Roth. Yo soy uruguayo y fui a hacer un máster de guión en Chile, y fue durante mis estudios que pidieron guionistas para una serie de televisión que producía Sobras. Entonces mandé un guión, luego quedé con ellos y finalmente nos pusimos a trabajar juntos. Era una serie de comedia, pero además de participar en ella como guionista también lo hice en otros proyectos del mismo estilo. Entre medio surgió la posibilidad de participar en “Aftershock”, con Eli Roth de director, y fue allí cuando le conocí. Además, con el tiempo, pude trabajar en otros guiones con Nicolás López relacionados con el género de comedia, pero también hubo espacio para participar en otras producciones de terror. Una de ellas fue también con Eli Roth, “The Green Inferno”. Y fue con Nicolás de productor que hice mi debut en la dirección al largometraje, que fue con “The Stranger” tal como comentabas. Todo ha sido un proceso que empezó con comedias, después pasamos a género, y finalmente hemos acabado combinando ambos géneros.


-¿Como funciona Sobras Films? Tengo entendido que hay pequeños empresarios que invierten en la productora para que salgan las películas...

Depende de cada proyecto. Los dos que lideran la producción de los proyectos son Miguel Asensio y Nicolás López, y luego hay una parte creativa. Yo tampoco sé muy bien como funciona el tema del financiamiento, pero lo que sí sé es que no se trata de una productora que trabaja con fondos estatales, sino que busca inversores externos, empresas o simplemente a gente que quiera participar en los proyectos. Hay mucha productora que vive de fondos estatales, pero Sobras arma un sistema de negocio solvente sin necesidad de sobrevivir con los Estados.


-Una de las cosas que me sorprende de tu primer trabajo como director respecto al segundo es que “The Stranger” es una película pensada para el público norteamericano, en cambio “El Habitante” es una película con título en español, rodada en español y con actores latinos. ¿A qué se debe este cambio de perspectiva por parte de Sobras Films a la hora de producir ambas películas?

El Habitante” es una coproducción mexicana, y la película tiene el estímulo mexicano. De hecho está pensada también para el público mexicano, aunque sin olvidar una voluntad a repercutir en el exterior. El hecho de rodarla en español era un riesgo a la hora de seguir los diálogos por parte de otras regiones que hablen el mismo idioma, es decir, por el cambio en el acento, pero pienso que salvo dos o tres palabras el español que se habla en “El Habitante” es muy fácil de seguir. Traté de que los diálogos fueran lo más verosímiles posible con la historia y que se puedan entender en cualquier país de habla hispana.


-“El Habitante” la has escrito tu solo, del mismo modo que en “The Stranger”. La sensación que me da al ver ambas películas es que tienes una manera de entender el horror muy propia, y que se diferencía mucho de cuando has tenido que colaborar en guiones de películas dirigidas por Nicolás López y Eli Roth. Cuando co-escribiste los guiones de “The Green Inferno”, “Toc Toc”, y demás películas, te has sentido cómodo en todo momento?

Si. Cuando co-escribes guiones uno tiene que entrar en la cabeza del otro y trabajar conjuntamente a partir de una premisa, una idea o una historia, lo que sea, para así poder armarla. De todos modos, al final quien tiene la última palabra siempre es el director y es quien tiene que tener la visión general de la película. Creo también que es divertido variar de estilo, porqué yo aprendí mucho con “Aftershock”, y con “The Green Inferno”, que aprovecho para reconocer que nunca antes había visto películas de caníbales. Es por eso mismo que tuve que investigar, entonces pienso que hacer cosas que no harías voluntariamente -como rodar una película de caníbales- te lleva a investigar y aprender otras cosas que por tu cuenta nunca hubieras conocido. Por lo tanto pienso que es muy bueno el hecho de enriquecerse como cineasta, también de otros directores como Eli Roth, de visiones y gustos distintos. Eso sí, también debo reconocer que a veces no coincidíamos en algunas decisiones, pero la única verdad es que la película pertenece al director y solo él tiene que estar seguro de lo que está mandando.


-Con “El Habitante” se aprecian algunas referencias a películas de exorcismos, como clásicos tipo “El Exorcista”, o obras más de serie B como “Anticristo”. ¿Tenías estas películas en mente cuando trabajaste la película?

El Exorcista” es el referente. Está claro que si haces una película de exorcismos el referente siempre será la película de William Friedkin como obra clásica del tema. Hay un guiño en la película que es cuando el cura viene a ver a la madre, que aunque no es idéntico al original se notan ciertos parecidos. Nosotros quisimos buscar un giro al género y ofrecer algo un poco distinto, que no esté hecho antes, porqué creo que precisamente en éste subgénero ya hay muchas producciones parecidas, entonces decidimos crear un personaje que se aproximara a Hannibal Lecter. Por lo tanto, estamos hablando de un referente alejado del subgénero de los exorcismos. Hay otras referencias en la película más sutiles y puntuales que el público seguro que sabrá detectar.


-El personaje de Tamara, que es la niña poseída por el demonio, está interpretado por Natasha Cubría, una niña muy joven de apenas 12 años y que aprovecho para decirte que su interpretación es magistral. Me pregunto como es trabajar con una niña tan joven unos diálogos tan soeces y que hacen referencia a detalles estrictamente adultos como el sexo o la violencia?

Es un tema delicado, porqué cuando haces el guión piensas en lo mejor para la historia, y la película pedía que el demonio fuera encarnado por una niña y utilizara un tono adulto no apto para los más jóvenes. Para el casting buscamos a muchas niñas. Durante ese proceso de búsqueda yo estaba en Chile, y me iban mandando vídeos de muchas niñas que poco a poco íbamos filtrando, entre los que se encontraba el de Natasha, pero a diferencia del resto de candidatas a interpretar a Tamara debo reconocer que Natasha ya destacó desde el primer día que apareció en la primera sesión. Finalmente la escogimos, y la quise conocer en persona, pero no fue posible hasta que por fin viajamos a México ya para preparar el rodaje de “El Habitante”. El otro punto importante era saber como respondía la familia y ver si el proyecto podía ser viable con ella, ya que hay que tener en cuenta que no es fácil para unos padres que su hija participe en una película de exorcismos. Es por eso que antes de conocerla ya les mandé a sus padres el guión para que lo leyeran y valorasen la posibilidad de dejar a su hija participar a la película, y su respuesta fue positiva, porqué entendieron que más allá de un par de lineas, para Natasha el rodaje sería como un juego para ella. Finalmente Natasha trabajó como una profesional, como una actriz que lleva muchos años en ésto, e incluso le cogió gusto al terror y la idea de asustar, y pienso que se lo pasó muy bien durante el rodaje.


-¿Y qué hay del maquillaje que lleva Tamara?

Natasha tenía a diario 3h de maquillaje y quizás se aburriría un poco en el proceso de caracterización, porqué no es lo más entretenido de un rodaje eso de tener que madrugar para sentarte en una silla y que te maquillen, pero el resto se lo pasó genial asustando a los técnicos. Insisto que trabajar con ella fue como trabajar con una profesional adulta, y todos los diálogos los ensayó como una actriz más, y es por eso que se la trató también como a alguien más del equipo sin hacer diferencias.

(Natasha Cubría)

-Entonces entiendo que no se ha doblado ningún diálogo de los que habla.

No, para nada, todo lo que Tamara habla sale de la boca de Natasha. A ser más concreto, el 95% de la película tiene diálogo escénico de los actores, y solo ese pequeño porcentaje restante fue doblado en estudio, que se hizo debido a la presencia imprevista de ruido. En todo caso no han sido las partes que habla Tamara.


-Y más allá de la experiencia con Natasha Cubría en el rodaje, como fue la experiencia de rodar “El Habitante”? Hemos hablado de las dificultades que surgieron por culpa del terremoto durante la postproducción, pero durante el rodaje se produjo algún imprevisto más?

La dificultad principal siempre es el tiempo, porqué se agradecerían siempre más días para rodar. Finalmente rodamos la película en 20 días, pero tengo que agradecer que todo el equipo fue magnífico, tanto los actores, como departamento de arte, etc. Pero no hubo ninguna dificultad más allá de los típicos problemas de rodaje.

(Vanesa Restrepo)

-Te quería preguntar también por el cine de terror en América latina. Cada año el Festival de Sitges incluye más producciones hispanas y, lo más importante, con más calidad en sus acabados finales. Pero también es cierto que da la sensación de que la industria latina no acaba de consolidarse como un referente en el género, en contraste por ejemplo como sí lo han conseguido Europa o los países del este asiático. ¿Qué le falta a sudamérica para acabar de desarrollar una industria cinematográfica fuerte y, en especial, consolidar la de terror?

Falta más apoyo al cine de género, ya que el seguimiento que tiene por parte del público es menor en comparación con otros géneros. Hay títulos que tienen presencia en festivales locales y ganan premios, y esos son los que crean más relevancia. Pienso que allí aún hace falta implementar la idea de que el cine de género es tan válido como cualquier otro, y que también puede llegar a ser más complicado hacer una película de género que un drama o una comedia, por ejemplo. Creo que hace falta que la gente se tome en serio el terror, y también es importante que haya fondos e inversores que apoyen.


-La piratería en los países hispanos es muy importante, y es probable que un género allí menor como el de terror se resienta más de ello. ¿Realmente éste es uno de los factores que frenan un auge de una industria sólida y constante de cine de terror?

Es un problema pero no el problema principal. Igualmente creo que se está creciendo cada vez más, y sobretodo por parte del apoyo de Ventana Sur- Blood Window que están incentivando el género allí. Pero sobretodo lo importante es lo que comentaba, que necesitamos a gente que se tome el género en serio del mismo modo que se toman el drama y la comedia.


-Eres nacido en Montevideo, como está la situación allí?

Llevo más de 10 años viviendo en Chile y apenas tengo contacto desde la distancia con amigos y familiares. Allí están saliendo algunos cineastas interesantes como Gustavo Hernandez de “La Casa Muda” entre otros autores que están creciendo. Pero la realidad es que Uruguay es un país de 3 millones de habitantes y hay menos dinero que en otros países, por lo tanto menos posibilidades de hacer películas. De todos modos creo que el cine de género en Uruguay con poco están consiguiendo hacer un nicho, y ésto con el tiempo lo hará crecer.


-¿Qué proyectos tienes en mente de cara al futuro? Esperamos volver a verte pronto en Sitges.

¡Ojalá! He escrito un guión que tengo muchas ganas de que acabe siendo mi próxima película. Será un thriller-terror que se llamará “El árbol negro”, que es la historia de joven un ex-narcotraficante que tiene que rescatar a su hermano menor metido de una secta. Es una mezcla de géneros entre el terror, el thriller,.. y también tiene un tono particular.


-Veo que insistes en la fe, en la linea con “El Habitante”.

Si, puede ser (risas), pero “El árbol negro” va por otro lado, no será tan religiosa y evidente como lo es “El Habitante”. Y bueno, insisto que es una película que tengo muchas ganas de hacer, y también, como no, poderla estrenar aquí en Sitges.


-No puedo despedirme de tí en Sitges sin preguntarte por lo que está siendo el principal tema de debate, que es la aplicación de la realidad virtual (VR) en el cine. ¿Te has planteado la posibilidad de rodar alguna película en este formato? ¿Ves el VR como una puerta abierta de cara al futuro del cine de terror?

Para cine lo veo complicado, sobretodo en algunos géneros. Creo que están los videojuegos y el cine, y el VR en el cine es una mezcla de ambas cosas. El director de cine determina el encuadre, y le dice al espectador donde tiene que mirar y qué parte escuchar, y la realidad virtual son 360º. Creo que lo único que puede conseguir interesante la realidad virtual es engañar al espectador, hacerle creer que él tiene el control de la situación y en realidad no es así. Quizás me equivoque, pero pienso que el cine sigue estando en la pantalla. Veremos a ver, quizás dentro de 15 años funcione, pero personalmente prefiero tener el encuadre a mano y guiar al espectador lo que tiene que ver en cada plano, y explicarle lo que tiene que ver en él. Lo otro, pues si, quizás está muy entretenido, pero se aleja a la hora de trabajar una historia cinematográfica.

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