J-World Tokyo, El primer parque temático del mundo basado en las mejores series "Jump" de anime


Seguramente el parque temático con el que sueña ir todo fan del anime japonés es J-World. Si, existe en el mundo un parque de atracciones basado en series de animación como Dragon Ball Z, One Piece, NarutoHaikyu!, un parque en que todos los decorados, atracciones e incluso la gastronomía están basados en los personajes de tu vida. Un lugar en que tus sueños se funden en una realidad que explota dentro de ti esa sensibilidad más friki, y que en el fondo todos, en mayor o menor medida, llevamos dentro.


Como decía, esto es J-World, y está creado por Bandai Namco Group. Para acudir a él hay que viajar a Japón, concretamente a la ciudad de Tokio, y acercarse a la zona de Ikebukuro para llegar al rascacielos Sunshine City (3-1-3 Higashiikebukuro, Toshima-ku, Tokyo). En él, en la planta 3F, podremos encontrar el J-World. ¡Ojo! Porqué el hecho de que esté situado en una planta de un edificio no significa que J-World sea un parque temático de dimensiones reducidas, ni mucho menos. Es un espacio de dimensiones considerables y que terminar todo su recorrido pedirá invertir, como mínimo, unas 4h. Y es que en Tokio los rascacielos son gigantescos, y en concreto el Sunshine City se trata de un centro comercial de 3 plantas situado en la parte inferior de uno de ellos.

¿Como funciona J-World? A ver, para entrar hay que pagar una entrada que cuesta 800 yenes para los adultos (6€), y 600 para los menores de 15 años (4,5€). Además, si se acude a J-World a cierta hora de la tarde la entrada es incluso algo más barata. Con esta entrada podemos acceder al interior del parque y visitar casi todas las zonas, además de participar en algunos juegos, visitar exposiciones, photocalls, etc. No obstante, la idea de J-World es que una vez dentro el visitante pague por cada una de las atracciones a las que quiera acceder, y que cada una de ellas cuesta 800 yenes. Por lo tanto, experimentar completamente J-World ya no es tan barato como uno se puede imaginar en un principio.


Mi experiencia en J-World se basó casi exclusivamente en Dragon Ball Z, por lo que me centraré en la zona de dicha serie de animación. Es, seguramente, la zona de Dragon Ball Z la que hará disfrutar más al visitante del J-World, simplemente porqué tanto sus decorados, como numerosos photocalls, así como atracciones y juegos interactivos, ofrecen al visitante una dedicación a esta zona mucho más duradera que otras, como por ejemplo la de One Piece, que quizás puede presumir de ser la más espaciosa pero no la más lograda. Una vez dentro, visitar la zona de Dragon Ball Z implica obligatoriamente hacerse una fotografía en una capsula espacial de los Saiyans (advierto de que es de dimensiones reducidas y que la gente alta tendrá algún problema, como yo tuve), además de ponerte una armadura, volar sobre una nube Kinton, saber tu nivel de energía con un dispositivo especial, disfrazarte como tu personaje favorito de la serie, o incluso imitar a Yamcha tras ser derrotado por un Saibaman. En fin, que quien visite la zona de Dragon Ball Z se hará infinidad de fotos frikis.


Además de todo esto, hay 3 atracciones a las que acudir. La más interesante y de mayor duración de todas es la de buscar las siete bolas del dragón, titulada “Seek Dragon Balls”. La idea es que tú, con el radar de las bolas, busques las siete bolas y finalmente invoques al dragón Shenron para pedirle un deseo. Las siete bolas están escondidas en una base secreta de las Red Ribbon a la que deberás acceder, y solo las conseguirás si logras solucionar hasta 13 minijuegos basados todos ellos en la serie de animación. Todos son minijuegos de habilidad y no de fuerza física, por lo que antes de entrar a la atracción vale la pena tomarse un café... Además, los 13 minijuegos los tienes que resolver en 15 minutos, por lo que, evidentemente, la atracción implica rapidez y serenidad por parte del visitante para así conseguir las siete bolas del dragón. Una vez pasados los 15 minutos hay que salir de la atracción y acceder a un lugar secreto para invocar el dragón sagrado. Por cierto, ir a esta atracción implica el acceso al photocall de la muerte de Yamcha... no me digáis por qué está allí pero es así, y yo “intenté” imitar su muerte, aunque creo que sin demasiado éxito...

(lo importante es el esfuerzo y la participación XD )

Otra de las atracciones es la de disparar un kamehameha! junto a Goku. Esta atracción dura unos 5 minutos, y es de pura adrenalina, debido a la experiencia en 3D que vivirá el visitante. La idea es sencilla, como es la de cargar energía y que, junto a Goku, lances una Kamehameha! con tus propias manos contra Freezer, para así derrotarlo. La otra atracción de Dragon Ball Z que hay en el J-World es una en que tienes que acompañar a Goku con la nube Kinton, pero esta atracción ya no la hice, así que no puedo comentarla.


Vale decir que todas las atracciones tienen un requisito de edad, también de peso, ciertas restricciones por discapacidades, y que principalmente el idioma de todas las atracciones es el japonés. No obstante, J-World tiene presente la afluencia de visitantes de todo el mundo en su parque y, sobretodo en las atracciones, tiene información (limitada) en inglés, algo que no ocurre en las exposiciones que hay habilitadas en el parque. Además -e importante-, está completamente prohibido hacer fotografías en el interior de las atracciones, así como el uso de móviles.


El resto de parque es más o menos lo mismo que la zona de Dragon Ball Z, pero ambientado con otras series de animación como las citadas anteriormente de Naruto, One Piece o Haikyu! Por lo tanto, hay mucha decoración exclusiva de la serie para que el visitante se sumerja completamente en el universo correspondiente, interactuar a través de atracciones y juegos varios, y en general convertirte en un personaje más de la serie de tu vida.



RECOMENDACIONES:

-Antes de entrar al parque y empezar a explorarlo, recomiendo tener muy claro por donde queréis empezar y por donde seguir. Las zonas de visita tienen una lógica estructurada con un recorrido que vale la pena de seguir correctamente, más allá de que, aunque J-World no es es de dimensiones masivas, sí que es fácil olvidar de visitar ciertas zonas más aisladas que bien merecen la pena ser vistas.
-El horario del parque es de 10:00 a 22:00. Recomiendo ir o muy temprano o tarde. Ir temprano implica vivirlo con poca gente, con todo lo que supone; por contra, si queremos ir de tarde, el visitante tendrá un descuento en el precio de la entrada y de las atracciones disponibles.
-Es importante tener nociones básicas de inglés para saber lo que hay que hacer en cada una de las atracciones a las que acudiremos. La información disponible es muy limitada (la obtendremos solo antes de entrar en la atracción) y el personal del parque apenas habla inglés.
-Se puede disfrutar del J-World sin acudir a las atracciones. De hecho, las atracciones son muy simples e incluso diría que para niños. Pero es la inmersión total a base de escenografía y exposiciones la gran virtud del J-World. Por lo que, el requisito indispensable para ir al J-World es que hay que ser muy fan de las series Dragon Ball Z, Naruto y One Piece, principalmente.
-Recordad que haréis mil fotos, así que llevad bien vacía la tarjeta SD de vuestras cámaras de fotos ;)
-Comer en el J-World Kitchen y hacer los postres en la J-Pastisserie. Allí encontraréis menús especializados en cada una de las serie que propone J-World a precios bastante buenos (en la linea barata de toda la gastronomía media japonesa). Yo me pillé un menú Dragon Ball Z, que es una hamburguesa con queso, salsa barbacoa, lechuga y demás, pero también hay platos de ramen de todo tipo. El menú es muy chulo.
-Y ya de paso, podéis acudir a la J-World Store. Allí encontraréis souvenirs especializados en cada una de las franquicias del parque.

Si queréis visitar J-World en vuestro viaje a Tokio y tenéis alguna duda al respecto, no dudéis en escribir un comentario en este post y os responderé de inmediato.


Más fotografías:





Y más allá de Dragon Ball Z, más fotos:




Comentarios