Entrevista a Gary Sherman


Gary Sherman es alguien que el género de terror no recuerda como se merece. Es probable que, en la ya pasada edición número 50 del Festival de Sitges, se le quisiera dar justicia al permitirle formar parte del Jurado de la Sección Oficial al lado de gente como William Lustig, David J. Skal o Guillermo Del Toro. Por otro lado, se proyectó en el Cine Prado la opera prima del director estadounidense: “Death Line” (AKA “Subhumanos”), una película británica que no hay que confundir con el montaje americano titulado “Raw Meat”, por motivos que explicaré más adelante. Otros títulos del autor son obras imprescindibles en el género de terror como “Dead and Buried” (AKA “Muertos y Enterrados”), o del thriller más sucio y suburbano como “Vice Squad” (AKA “La jauría del vicio”), entre otras joyas. Cine con unas particularidades muy claras más allá de un nivel cualitativo medio más que notable, y es la perfecta mezcla de crítica socio-política con el género de terror. En fin, un cine interesante, con muchas virtudes, y que personalmente hoy merece ser descubierto.

Por suerte LZM pudo entrevistas a Gary Sherman en el Festival de Sitges. Lo hicimos junto con otros medios, concretamente con los compañeros de Cinearchivo y La Abadía del Berzano, y que todos juntos abordamos la entrevista con la intención de desgranar todos los detalles que oculta “Death Line”. Además, y como complemento únicamente por parte de este portal, he añadido el coloquio a cargo de Gary Sherman tras la proyección de "Death Line" en el Cine Prado el pasado domingo 8 de Octubre.



-“Death Line” y “Raw Meat” parten de una historia real sobre unas excavaciones en Londres en que se descubrieron subhumanos en su interior. Quisiste reflejar ese submundo desconocido, o la degeneración de una sociedad que esconde sus miserias?

Ya desde pequeño me ha fascinado el submundo. Cuando me mude por primera vez a Londres allí cogía mucho el metro, un sistema mucho más antiguo que el de Chicago, que es el lugar donde vivía anteriormente. Me interesé mucho por la gestión del metro, también por su construcción -que se ve que murieron muchos trabajadores-, y de aquí surgió la idea de "Death Line". "Death Line" es una alegoría a la sociedad, en como una sociedad de clase alta coge a las personas que considera que están por debajo suyo y las utiliza para llevarlos a la guerra o a excavar minas. Me interesa la política y quería introducirla en mis películas, y era muy difícil hacerlo porque es un tema muy subversivo. Para hacer la película me propusieron utilizar el terror, y así surgió "Death Line", pudiendo fusionar en ella las ideas del submundo y la sociedad menos privilegiada. Dos ideas que pude concebir juntas. Como parte de la producción, nos introducimos en los túneles y, efectivamente, había gente viviendo allí, eso reforzaba la idea de que hay una clase que fuerza a la sociedad a vivir en ese submundo repleto de ratas, que acaba por ser una sociedad execrable. Fue bonito hacer esta película, porqué permitió poder recolocar a esas personas a otros sitios más adecuados.


-En "Death Line" hay una caníbal que tiene una imagen de aterrador y inocente, pero también trágico. La pregunta es: la gente mala es victima del sistema capitalista actual?

El caníbal de la película no sabe que es malvado, sino que solo quiere sobrevivir. No es consciente de que hace actos malvados, pero ésto no es una excusa que le exime de ser una mala persona. En el mundo real las personas pueden escoger si ser buenas o malas, pero a veces la sociedad te fuerza a ser malo, y si nuestra respuesta es arrinconarlos entonces ellos tienen que luchar para dejar de ser malos. Igualmente insisto, no les excusa.


-En “Death Line” podemos ver detalles que preludian la llegada del American Gothic, incluso hay elementos de iconografia de la guarida del caníbal que recuerdan a obras como “Las colinas tienen ojos” o “La matanza de Texas”.

Eso espero, pero no era mi intención (risas). Ceo que sería un tanto altanero preguntarlo por mi parte, pero creo que me comentaron que Tobe Hooper se sentía influenciado por mis películas. Por otro lado Guillermo del Toro me comentó que me mencionó en la revista Hide and Sound como influencia en su cine. Creo que si todo lo que he conseguido en mi vida, que alguien como Del Toro me mencione como influencia, ésto es para mí todo un orgullo. Le doy todas mis ideas a él y a quien sea, porqué yo he hecho cine para expresar unas ideas y me enorgullece que alguien las aproveche. Y de paso, aprovecho para decir que tengo muchas ganas de ver “The Shape of Water”, porqué Del Toro es un grandísimo cineasta!


-En “Dead and Buried”, es premeditado pensar de que todo podría formar parte de un sueño inspirado en Lovecraft?

En el momento en que me puse a hacer la película nunca había visto ni leído nada de Lovecraft, y nunca pensé en la película como un sueño. De hecho, trata sobre el totalitarismo, en como el protagonista Dobbs controla a la población, en como los utiliza a su voluntad, y como controla la ayuda de todos. La película también trata sobre como hay vida tras la muerte, pero en este caso la vida sigue en un mundo, ya que no hay muerte, no envejeces, ni enfermas. Es una película alegórica, tiene sentido, y nunca la pensé como un sueño.


-Me sorprende la respuesta, porqué es probablemente una de las películas que mejor expresan el universo Lovecraft. De todos modos necesito volver a “Death Line”. Quería preguntarte sobre las dos versiones de “Death Line” y “Raw Meat”. Son montajes diferentes, y tengo entendido que “Raw Meat” no es de su agrado porqué la cambiaron completamente. Quisiera saber si le dieron alguna explicación de los motivos por los que destrozaron su película.

No hay justificación posible sobre los motivos por los que destrozaron mi “Death Line”. “Raw Meat” es una basura. Pienso que cuando reformaron el montaje partían de una obra de arte, y viendo el resultado desastroso llegué a perder el interés por el cine, llegando a tardar hasta 9 años a volver a hacer una película. “Raw Meat” no tiene nada de mí. Es que incluso doblaron a Donald Pleaseance porque creían que su acento no acabaría de entenderse entre el público americano, pero hubieron muchos otros cambios, convirtiendo la película en un desastre. Un buen ejemplo del desastre lo tiene el critico de cine Robin Wood en la revista Village Boys, que tituló un articulo dedicado a “Raw Meat” como “Butcher”, que es como lo percibieron la película con este otro título y que, además, ese artículo animaba al público a que no vieran el nuevo montaje americano. Para mi es muy desafortunado lo que pasó. Pero por suerte en el presente Festival de Sitges, este domingo, se podrá ver en el Cine Prado la versión original del 72, que es, también, una oportunidad para el publico americano de ver la versión autentica, tal y como fue la premiere del 1972 y la del 25 aniversario.


-Usted procedía del mundo de la publicidad. En la película se ve una critica sobre la misma publicidad, perceptible en el protagonismo que se da en el metro a los carteles publicitarios, incluso con la frase que repite el caníbal numerosas veces de “cierren las puertas”. ¿Era su intención?

De hecho para mi “Death Line” es una critica a la sociedad clasista británica en general. Un dato curioso es que mi primo, que fue el inventor carro de combate, y un día me preguntó: ¿te parece bien dedicarte a la publicidad como forma de vida? Se me hizo raro que alguien que fabrica armas me planteara algo sobre valores morales. En “Death Line” se muestra al hombre como representación de los valores morales, y el sistema es la manipulación de los valores.



PROYECCIÓN DE “DEATH LINE” AL CINE PRADO (SITGES)

Tras la proyección de “Death Line” en el Cine Retiro de Sitges, surgió un coloquio con el público que acabó siendo un monólogo por parte de Gary Sherman, pero muy interesante al fin y al cabo. Estaban presentes en él gente como William Lustig, director de la empresa editora Blue Underground, que es quien tiene los derechos de distribución en DVD y Blu Ray de “Death Line”, y además entre el público también estaba presente David J. Skal, que es seguramente quien más entiende sobre Drácula del mundo.

El teórico coloquio sirvió para que Gary Sherman explicara como inició el proyecto de la película, como se desarrolló y qué ocurrió después. También aprovechó para contar algunas anécdotas, y finalmente lo que ha supuesto para él la película. En total, 30 minutos de conferencia en que no se dio a luz mucha más información adicional respecto a la entrevista que le pudimos hacer, pero fue igualmente interesante. Y más interesante es ver esa emotiva sonrisa que siempre acompaña a Gary Sherman cuando habla de su película, una sonrisa que preludia el orgullo de su filme, y el orgullo de ver como gente joven responde a su cine consiguiendo llenar prácticamente el cine Prado con su película de 1972:


Cuando estaba en la Universidad de Londres, por allá en 1968, hubo una convención sobre la gente desahuciada en la que acudí. Me marcó para la futura película. Yo me considero una persona muy interesada en temas políticos y sociales, lo he estado desde ya bien pequeño, hasta el punto que cuando Richard Nixon fue presidente de los EEUU decidí abandonar mi Chicago natal para mudarme a Londres, todo por discrepancias políticas. De hecho, y como anécdota ahora que estoy en Sitges, este viernes viene mi mujer a Barcelona porqué hemos decidido venir a vivir a Barcelona y queremos buscar un piso (risas). Volviendo al pasado, por allá en 1971 aún seguía en Londres y me dedicaba al mundo de la publicidad, momento en que me ofrecieron si quería trabajar en el rodaje de una película que reflejara el rechazo de una parte de la sociedad a la más miserable. Me sugirieron, además, si podía transmitir ese trasfondo a través de una película de terror, y yo dije que sí. El productor de la película que me ofreció el trabajo era Paul Maslansky, una gran persona, y que ahora espero que descanse en paz. Para la película pensé en cómo introducir un mensaje político fuerte, y rápidamente vi que el género de terror permitía percibir la crítica social de un modo sutil. Lo vi claro con rapidez al acordarme de aquella convención sobre desahuciados que acudí en la Universidad.

Cuando escribí el guión en ese momento estaba haciendo el rodaje de un anuncio. Durante el mismo, me enteré sobre la construcción por allá en 1900 de los unos túneles del metro de Londres, que se ve que una parte quedaron sepultados con gente a dentro. Ese suceso decidí utilizarlo para el guión de la película, y una vez terminado se lo presenté al productor, el cual le gustó y me dio el "ok" a tirar adelante con el rodaje. No fuimos conscientes del fuerte contenido político de la película hasta que no nos pusimos a rodarla. Luego, ya una vez rodada, la crítica también supo detectar ese fuerte mensaje crítico, y lo trasladó a sus revistas especializadas.

La premiere mundial de la película fue en Londres y tuvo una buena recepción del público. Posteriormente la productora vendió los derechos a la distribuidora AIP de los EEUU sin que nosotros lo supiéramos. Finalmente allí se lanzó la película bajo un nuevo título, llamado “Raw Meat”, y su metraje no tenía nada que ver con la versión que yo hice. Por ejemplo, el plano secuencia de hasta 7 minutos que se desplaza por el metro, se eliminó en “Raw Meat”, un plano que es una maravilla. U otros detalles, como el hecho de que al actor Donald Pleaseance le doblaron la voz debido que a que creyeron los de la AIP que los americanos no serían capaces de entender su acento inglés.


Respecto a la presencia de Cristopher Lee a la película la gente recuerda mucho esa escena. Las pretensiones económicas que pedía Lee para participar en un filme eran inasumibles para nuestro productor Paul Maslansky, ya que “Death Line” era una película de bajo presupuesto. Pero, debido a que Donald Pleaseance participaba en ella -un actor que en aquella época era muy aclamado en Londres- igualmente aceptó tener un breve papel, y participó en la película solamente con aquella escena que todos conocemos. Lo hizo a cambio de una condición: que no tuviera que llevar los colmillos de vampiro (risas).


-David J. Skal: Algo que me llama mucho la atención es sobre las dificultades del rodaje. Qué parte del rodaje está hecho en plató, y qué parte a dentro de los túneles del metro? Como lo hicisteis para llevar todo el material allí abajo en el metro y organizaros para el rodaje? Tiene pinta de que tuvo que ser una pesadilla el rodaje.

Fue muy difícil el rodaje, ya que todas las escenas en los túneles fueron rodadas, en efecto, en las estaciones abandonadas del metro. Esas estaciones, por cierto, se hicieron servir en su día como almacén de material bélico durante la 2a GM, unas estaciones que se cerraron 8 años antes que empezara el rodaje. Era un entorno de trabajo muy húmedo, con muy mal olor, infestado de ratas por todos lados. Pero el mayor reto de la película fue afrontar la gestión de la iluminación, que debía hacerse en un espacio enorme, pero creo que lo conseguimos.

Respecto al caníbal, no era nuestra intención mostrarlo como el que es -probablemente-, el ser más humano de todos los que aparecen en la película. Lo interpretó Hugh Armstrong, que era una maravilla como a actor.

Para mí esta película es el comienzo de todo, y significó -y sigue significando todavía- mucho para mí. Tanto, que tras lo sucedido con la AIP tardé 8 años en volver al cine con “Dead and Buried” (1981).


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