Psychopaths - Mickey Keating, 2017

-DIRECCIÓN: Mickey Keating
-GUIÓN: Mickey Keating
-AÑO: 2017
-DURACIÓN: 85 min.
-PAÍS: Estados Unidos
-FOTOGRAFÍA: Mac Fisken
-REPARTO: Ashley Bell, Jamie Ann Burke, Larry Fessenden, Ross Francis, Jeremy Gardner,James Landry Hébert, Mark Kassen, Matt Mercer, Carson Nicely, Miranda Parham
-PRODUCTORA: Glass Eye Pix / High Window Films / Sorrows Entertainment




Para mí, fue una de las propuestas más estimulantes de Sitges, y que he incluido en mi Top 10 del 2017. Se titula Psychopaths, y como su título indica es una película que trata sobre asesinos en serie y su problemática psicopática. La historia empieza justo antes de la ejecución en la silla eléctrica de un asesino en serie, cuando éste promete antes de morir que algún día su maldad entrará en la mente de todas las personas y así reinará el caos absoluto en las ciudades. Posteriormente a la ejecución, tras una luna llena, la sociedad enloquecerá y la promesa se cumplirá.

Esta promesa inicial es explicada por el asesino a través de un precioso primer plano fijo que dura distintos minutos, mostrado en blanco y negro y a baja resolución, como si emulara a un viejo VHS. El resultado consigue poner los pelos de punta, recordando mucho a ese primer plano inicial de Doom-Head en 31, a la vez que avisa al público de que en Psychopaths la psicopatía será mostrada con ambición estética y originalidad. Y es que aquí lo importante no es tanto el "qué", sino el "cómo", porqué Psychopaths navega -no solo en ese plano inicial- a lo largo de 85 minutos entre la racionalidad y la locura, hilando así una película extraña y enfermiza explicada en forma de novela gráfica tipo Sin City.


La película está dirigida por un joven estadounidense llamado Mickey Keating, un director que ya vino a Sitges en 2016 para presentar Carnage Park. Ahora, con Psychopaths, da un paso adelante con una historia que, tras la promesa del mencionado asesino en serie ejecutado, avanza como si de una road-movie se tratara pero sin un rumbo fijo, acumulando sketches de torturas físicas y psicológicas por parte de distintos asesinos, aplicando diálogos ingeniosos, primeros planos que hablan en silencio, y siempre bajo una estética con mucha personalidad. Y no hay que olvidar una música sixtie de blues-rock que tan bien acompaña el avance de la película.


El único problema que le salta a la vista va precisamente ligado al guión tan anárquico que tiene (escrito por el propio Mickey Keating), que en cuanto a desarrollo a ratos parece perdido entre tanta acumulación de secuencias de psicópatas. Aquí nadie es referente, nada acaba siendo el desenlace, y su trasfondo tampoco es del todo claro. Y por si fuera poco, además Psychopaths no es original en cuanto a contenido. Pero creo cumple sobradamente a la hora de seducir al sector del público más ávido de escenas de violencia, sin descuidar la ambición estética, ni tampoco la originalidad perversa, y lo hace con una serie de psicópatas cada cual más degenerado y carismático.


Quiero insistir que Psychopaths no es una película para todos los públicos, y para mí ésto la convierte probablemente en una futurible obra de culto. Exige buen paladar del espectador para saber valorar todos esos detalles estéticos y de montaje que su director Mickey Keating aplica a lo largo del metraje, porqué más allá de ésto y de su espectáculo violento, Psychopaths no es una película con un mensaje claro. Plantea solo un par de dudas y que finalmente acaban obteniendo respuestas ambiguas: ¿los psicópatas nacen o se hacen? y, ¿hay algo sobrenatural en ellos? Por eso, creo que vale más la pena fijarse y disfrutar de los múltiples detalles sublimes de la película, como esa iluminación colorida y casi tripiosa que varía constantemente de color con la que Keating representa la dualidad psicopática de cada sujeto -esa lucha interna del bien y del mal-; también el blanco y negro deprimente que anuncia la muerte inminente de alguien; o recursos como las de una alarma o teléfono junto con una música de percusión, que transmite un agobio brutal al público coincidiendo con el estrangulamiento a una mujer. Son detalles solo, unos de tantos, de ambición cinematográfica por parte de un director estadounidense muy joven que merece que le tengamos presente de cara al futuro más inmediato.


Comentarios