Hellraiser: Judgment - Gary J. Tunnicliffe, 2018

-DIRECCIÓN: Gary J. Tunnicliffe
-GUIÓN: Gary J. Tunnicliffe (Personajes: Clive Barker)
-AÑO: 2018
-PAÍS: Estados Unidos
-FOTOGRAFÍA: Samuel Calvin
-REPARTO: Randy Wayne, Heather Langenkamp, Rheagan Wallace, Alexandra Harris,John Gulager, Paul T. Taylor, Mike J. Regan, Damon Carney, Molly Nikki Anderson,Mary Kathryn Bryant, Helena Grace Donald, Grace Montie, Jay Dee, Cate Jones,John Walpole, Andi Leah Powers, Jace Greenwood
-PRODUCTORA: Dimension Films / Puzzle Box Pictures




Las pesadillas no tienen coherencia en su significado, pero la experiencia que hacen vivir a quien las sufre es incómoda y desagradable. Hellraiser: Judgment sería más bien eso, una pesadilla, o si más no algunos de sus tramos. No negaremos que una décima entrega de una saga que murió en su segunda, no invita a pensar de entrada que lo que se encontrará el espectador es con el reflote de Hellraiser, a base de corregir errores cronológicos, justificar incoherencias y por qué no, ya siendo más atrevidos, incluso aportar algo nuevo a la historia ideada por Clive Barker. Una vez vista, la película se queda en la anécdota para seguidores frikis de la saga, tal como uno podía imaginarse desde un principio. Pero antes de entrar en más detalle, dicho así de entrada, creo que vale la pena igualmente darle una oportunidad a Hellraiser: Judgment.

En efecto, Hellraiser: Judgment es una producción direct-to-video que actúa de forma independiente en relación al conjunto de la saga, y que apuesta fuerte por la vertiente más visceral de lo que significa Hellraiser. Pese a ésto, la película no arrincona el folclore y religión de los Cenobitas, ilustrando unos particulares juicios que sentencian al sufrimiento eterno a los sujetos que lo merecen, todo ejecutado en un escenario lleno de cadenas, ganchos, fluidos de todo tipo, seres repugnantes y mujeres monstruosas con cuerpos de pornostar. Además, a este escenario infernal hay que sumarle un ser angelical que enriquece el universo Hellraiser, y que deja entrever una mitología con una dimensión que va mucho más allá de los Cenobitas. En todo caso Hellraiser: Judgment pasa de puntillas a esta expansión, y es una pena,  pero hay que reconocer que el director y guionista del film Gary J. Tunnicliffe tiene cierto esmero por complacer a los fans con un buen divertimento que intenta sumar en el conjunto de la saga -otra cosa es que a Dimension Films le interese, pero ya sería un debate aparte-.


La película, más allá de todo lo relacionado con Cenobitas, ángeles y juicios, se centra en una investigación policial. Esta investigación es llevada a cabo por tres policías que siguen la pista a un asesino en serie que les conducirá hasta Pinhead y sus particulares juicios. A nivel narrativo, todo lo relacionado con la investigación es bastante vergonzoso, y si bien hay asesinatos muy brutos las deducciones de los policías son propias de gente superdotada. Y es que se nota una investigación estirada, con poca coherencia en su continuidad, con mucho relleno a base de asesinatos y conversaciones banales, y sin giros argumentales que apuesten por nuevos matices. Apenas el bodycount regala al espectador sangre y violencia a mansalva, alargando como un chicle un metraje que consigue llegar con sufrimiento a los 80 min.


En el reparto destaca Heather Langenkamp, una actriz que su carrera anda muerta desde hace años y que en Hellraiser: Judgment parece situada en la pesadilla equivocada. Apenas unos minutos en pantalla y con participación testimonial, actúa más de maniquí publicitario que otra cosa. Y, obviamente, destaca el nuevo Pinhead, encarnado por Paul T. Taylor, y que bien, a mi no me ha decepcionado del todo, pero no negaremos que Doug Bradley con tanto maquillaje y su pose estática no es que dejara el listón muy elevado... Y siguiendo con Pinhead, es una lástima que quede arrinconado en un segundo plano exceptuando el tramo final de la película. Hellraiser en gran parte es Pinhead y su filosofía, que solo se presencian en el tramo final de la película.


En fin, Hellraiser: Judgment es la pornografía que uno espera encontrarse en una décima parte de la saga Hellraiser, una saga con regusto agrio por su ya longeva caducidad. Pero, al menos esta vez se deja de lado Internet (Hellraiser: Hellworld), es decir, que podría haber sido peor. Recomiendo mentalizarse que a veces vale más la pena valorar la forma que el fondo, dejando así de lado los defectos narrativos y disfrutar con la puesta en escena, y que concretamente la de Hellraiser es posiblemente la ilustración folclórica más atractiva del cine de terror. Recomiendo que disfrutéis con esos juicios, con esa brutalidad, y sobretodo -los más fans- fijaros bien con esa ampliación del universo Hellraiser que bien podría ser la puerta de entrada a una nueva entrega de la saga. Dimension Films seguro que firma para no perder su licencia.


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