Antiporno - Sion Sono, 2016


-DIRECCIÓN: Sion Sono
-GUIÓN: Sion Sono
-TÍTULO ORIGINAL: Anti-Pornaka 
-AÑO: 2016
-DURACIÓN: 78 min.
-PAÍS: Japón
-FOTOGRAFÍA: Maki Ito
-REPARTO: Ami Tomite, Mariko Tsutsui
-PRODUCTORA: Nikkatsu / Django Film

NOTA: 4


Producida por Nikkatsu, el director japonés Sion Sono acaba mordiendo la mano de su dueño a través de una feroz crítica a la situación laboral a la que se ve sometida la actriz japonesa, muchas veces expuesta a la necesidad de venderse no solo como actriz, sino como mujer, ante las exigencias que marca la industria. Como comentaba, la productora Nikkatsu se habituó a un tipo de producciones que malmetían la imagen de la mujer a través de un género de películas llamado Pinku eiga (porno blando), muy populares en japón entre los años 70 y 80, y ahora ha encargado a Sion Sono -con una evidente carta blanca- un homenaje a aquél cine. Claro qué, a Sono, no parece que le gustara demasiado aquél cine, y lo demuestra con su demoledora crítica en Antiporno. No obstante, el director de películas como Love Exposure o Tag, cumple de sobras ante la que seguramente debía ser la única exigencia de Nikkatsu, que es introducir puntualmente alguna escena de sexo, pero éstas son representadas tan brutas y deprimentes que incluso hacen vomitar a la joven protagonista (sic).


Antiporno, explicada toda ella con una singularidad que descoloca al espectador, tanto por su colorida escenografía como por sus personajes vacíos de consciencia crítica, que andan moribundos como zombies ante las exigencias de la industria, no es un ejercicio cinematográfico fácil. Es cine incómodo de ver, en forma y fondo, radical en intenciones pero que su mensaje no acaba siendo la puñalada que busca ser. El motivo es que todo queda demasiado distante del espectador, quizás por culpa del propio Sion Sono a mostrarse excesivamente simbólico a través de distintas situaciones representadas de un modo más propio del teatro moderno (con todos sus tópicos), y de diálogos que utilizan muchas palabras sin decir nada, que al final acaba por provocar un alejamiento a la posibilidad de que el espectador logre extraer las ideas críticas de la película. Antiporno es surrealista, y además se complica a ella misma al desdibujar desde el minuto uno la continuidad del tiempo, entrelazando la realidad, el sueño o pesadillas de la joven protagonista, y sino que se lo pregunten a ella misma, que anda perdida a lo largo de la película en su propia paranoia. Yo también me perdí en muchos momentos, pero no negaré que también hay otros momentos cinematográficamente brillantes, sobretodo los que acercan el film a su tramo final.


Un símil que utiliza Sono en relación a la situación que vive la protagonista (una espectacular Ami Tomite), es el de la lagartija encerrada en esa botella de cristal. Nadie, ni si quiera la protagonista, sabe qué hace allí dentro. Se pregunta si algún día conseguirá ser libre esa lagartija. Una vida encerrada en una burbuja de cristal que recuerda al mito de la caverna, a todas aquella mujeres incapaces de plantearse su situación dentro de la industria del cine japonés y, concretamente, la del pinku eiga. La protagonista, al hacerse las preguntas, es cuando se da cuenta que hay luz más allá de aquellas sombras, y que coincide con el momento en que su vida se viene abajo junto con sus traumas, frustraciones y humillaciones.


No convence Antiporno. Parece una película rodada en una semana y el guión a ratos incluso improvisado, y por ello es inevitable destacar la interpretación de Ami Tomite, que es una maravilla al desenvolverse perfectamente en TODO tipo de situaciones. También, y con tan solo ver las imágenes del post, es evidente que la fotografía de la película es una pasada. No obstante, insisto, es de las películas menores de Sion Sono y probablemente de las menos afables al público.


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