Exposición “Las revistas del boom del cómic (para adultos)” en el Salón del Cómic


Situada en un lugar arrinconado del Palacio 5 de la Fira de Barcelona, y con un imponente letrero que avisa de la prohibición de acceso de menores de edad, se encuentra la que es para este portal la exposición más interesante del Salón del Cómic de este año: Las revistas del boom del cómic (para adultos).

Han sido unos 40 años ya los que se han cumplido desde que el tebeo infantil empezó a compartir estantería en los kioskos con las revistas de cómic adulto, todo coincidiendo con la democracia y la desaparición de la censura. Este modelo literario, ya vigente y con éxito por aquellos tiempos en países vecinos como Italia o Francia, tuvo su respuesta en España con revistas como Creepy, El Víbora, 1984, Cimoc, etc., todas ellas aparecidas por unos nuevos editores que, tanteando con distintos géneros, acabaron reflejando a través del cómic los nuevos tiempos. Además, esos editores publicaron también revistas que tenían éxito en otros países como los Estados Unidos. Por otro lado, toda esta situación acabó comportando la aparición de nuevos dibujantes españoles, de distintas procedencias y con estilos diferentes, pero todos ellos marcados con la idea de dar respuesta a un público que deseaba consumir cómic con propuestas adultas.


La exposición en cuestión, ofrece al visitante una selección de bocetos originales publicados en aquellas revistas. Cada uno de ellos está dibujado por uno de los 53 autores españoles que conforman la exposición, que además incluye una breve biografía sobre ellos. Lo más interesante de esta selección de bocetos originales y de autores es que está elaborada con la intención de poder albergar todas las tendencias estéticas, gráficas y narrativas que ayudaron a avanzar la historia del cómic español durante aquél periodo. Por otro lado, la exposición también exhibe tomos originales de aquellas revistas, y que el visitante podrá tocar, ojear e incluso por qué no, también leer alguna historieta.


La exposición es una excelente oportunidad para recuperar aquél cómic que hoy apenas es recordado con nostalgia por los que ya tienen canas o calvicie. Fue la época más dorada que ha tenido el cómic español, una época que tenía la capacidad de satisfacer al público juvenil y al adulto, algo que hoy en día parece impensable que pudiera haber ocurrido. Hoy debemos recordarlo con orgullo y valorar como se merece.

Como nota negativa, aún me pregunto por qué motivo han obviado la presencia de Josep Maria Beà a la exposición. Uno de los más grandes autores catalanes/españoles (que cada uno lo identifique como quiera), que queda ignorado en una exposición en que, precisamente él, fue un habitual de estas revistas, llegando incluso a publicar en el extranjero. En fin, incoherencias que quedaran en el aire.


Comentarios

  1. Por favorrr, que ridiculez los 18 años.

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    1. Llevo asistiendo al Salón del Cómic desde que se hacía en la Estación de Francia, y de eso hace ya muchos años. Claro que empecé de niño, pero la verdad es que no recuerdo haberme encontrado nunca con una exposición que restrinja el público asistente por cuestión de edad.

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