Asesinos en serie en el cine: John Wayne Gacy

La huella de los crímenes de John Wayne Gacy parece no borrarse nunca. Sus múltiples asesinatos, la manera de ocultarlos, pero sobretodo su personalidad psicópata, han desarrollado ríos de tinta así como un potencial referente para ser adaptado en el séptimo arte. El mundo del cine lo ha sabido ver, aprovechar, y aún hoy se sigue estirando del hilo a base de producciones que, aunque algunas sean de dudosa calidad, si más no evidencian lo que comentaba inicialmente, que la huella de Gacy perdura.

Sin ánimo de extenderme en su biografía, en este post repasaremos el historial de películas que han adaptado la figura de Gacy o, si más no, aprovechan sus actos criminales en beneficio de historias que lo requieren.

Antes de empezar creo conveniente situarnos cronológicamente. John Wayne Gacy nació en Chicago el 1942, bajo un ambiente familiar típico de familia desestructurada y más concretamente con un padre alcohólico que odiaba los homosexuales. Eso no le fue nada bien a nuestro protagonista, ya que fruto de un visible carácter afeminado su padre se burlaba de él catalogándole de “niña”, además de agredirle e incluso torturarle. Aún así Gacy apreciaba su padre y lo que más deseaba era conseguir gustarle. Él era homosexual, y de aquí este rechazo paternal, puesto que su familia era de carácter muy conservador y religioso, y simpatizantes del partido republicano.


La mayoría de los crímenes de Gacy ocurrieron entre 1976 y 1978, y aquí es donde debemos situar la primera película que se fijó en el asesino. Se hizo a través de una co-producción entre Estados Unidos y Canadá que terminaría siendo una serie televisiva con un total de 360 minutos, y se titularía To Catch a Killer (Eric Till, 1992). Su estreno televisivo se hizo dos año antes de que Gacy muriera por pena de muerte en la silla eléctrica (10 de mayo de 1994). Cabe decir que To Catch a Killer también tuvo una versión cinematográfica que no era más que una condensación de sus episodios a un total de 95 minutos.

To Catch a Killer (Atrapar a un asesino en España), fue dirigida por Eric Till, y Gacy fue interpretado brillantemente por el actor Brian Dennehy. De hecho, Dennehey acabaría siendo nominado a un Emy por su trabajo en la película.

Es probable que esta primera adaptación biográfica de Gacy sea la más fiel y la de más calidad de entre todas las que vendrían. Como comentaba antes, la película se centra en esa última etapa de vida en libertad de Gacy, en el detalle del proceso policial, y a la vez alejándose del morbo de los asesinatos, torturas, caricaturas de payasos, y en general todos esos detalles propios del género de terror de Serie B que tanto se explotarían en los próximos años.

No obstante, To Catch a Killer no sería exactamente la primera producción de ficción que mostraría a John Wayne Gacy. Fue 4 años antes, en 1988, cuando el director especializado en cine de temática gay (centrado en los skinheads y los zombies) Bruce LaBruce, dirigiría un cortometraje titulado Home Movies (versión corta) o Bruce and Pepper Wayne Gacy's Home Movies (versión larga y más correcta). Se trata de un corto experimental co-dirigido por Candy Parker de unos 12 minutos, en que los hijos de John Wayne Gacy, Bruce y Pepper, graban con su cámara de vídeo doméstica unos vídeos caseros en que aparece su padre John Wayne Gacy. Las imágenes muestran imágenes de un hogar disfuncional.

Debo reconocer que nunca he visto el corto debido a que Bruce and Pepper Wayne Gacy's Home Movies apenas ha circulado por algunos festivales de cine (y pasados ya casi 30 años desde su rodaje lo sigue haciendo) y que no está en Internet o por adquisición legal. En todo caso, los que lo han visto, aseguran que es un corto incómodo de ver, en que hay mujeres que dan palizas a hombres, sexo explícito, hombres aullando como perros, etc. Es decir, muy en la linea de un director como Bruce LaBruce, en que, por cierto, tiene participación como actor.


Once años después del estreno de To Catch a Killer se estrenaría en cines Gacy (Clive Saunders, 2003), aunque llegaría a España directamente para el mercado doméstico de la mano de Mangafilms (Gacy, el payaso asesino). Es probable que estemos ante el título más recordado de entre todos los que adaptaron la figura del asesino en serie, o si más no entre los seguidores del género de terror.

Del mismo modo que To Catch a KillerGacy se centraría también en la última etapa en libertad de Gacy, entre 1976 y 1978. Como novedad, la película se marca en su inicio un prólogo sobre la dura infancia del asesino además de su tendencia homosexual que, en el fondo, le serviría de herramienta a la película para justificar posteriormente los actos criminales que Gacy impartiría. De este modo Gacy opta por obviar la naturaleza malvada de los asesinos en serie, que en el fondo siempre resulta más aterrador y real.

El actor que encarnaría a John Wayne Gacy sería el actor Mark Holton, mostrando un Gacy más endeble e inseguro que el de Dannehey, algo que contrasta con el Gacy original, que era muy seguro de él mismo, astuto y controlador. Es decir, un psicópata en toda regla. Además, la homosexualidad de Gacy es mostrada en la película como justificante de su ruptura matrimonial y como motivo fundamental de sus asesinatos. Por lo tanto, la naturaleza malvada del Gacy original acaba diluida en una supuesta humanización que reduce al personaje a una simple caricatura. También lo demuestra el póster de la película, con un Gacy maquillado y disfrazado de payaso, como demoníaco incluso, que no es más que una herramienta de marketing, ya que posteriormente en la película apenas tiene presencia esa caracterización.

En 2010 apareció la película Dear Mr. Gacy (Svetozar Ristovski , 2010), y probablemente estemos ante la película más interesante de Gacy. La obra está basada en las memorias de Jason Moss, un joven y brillante estudiante que se especializó en los asesinos en serie, llegando a mantener contacto con algunos de ellos para así enriquecer sus investigaciones. Eso le llevó a conseguir unas charlas en privado con John Wayne Gacy cuando éste estaba en la cárcel, además de hacerlo con otros como Henry Lee Lucas, Jeffrey Dahmer o Charles Manson. Según Jason Moss, que llegó a quedar con Gacy dos veces, él fue con diferencia quien le marcó más, reconociendo que incluso el asesino consiguió manipularle de tal manera que tuvo pesadillas durante años. Producto de ello acabó co-escribiendo un libro junto a su profesor y asesor Jeffrey Kottler, que se publicaría en 1999 con el título de “The Last Victim: A True-Life Journey into the Mind of the Serial Killer” (La Última Víctima: Un Viaje a la Vida real y a la Mente del Asesino en Serie). Pues bien, más allá del libro, once años después se realizó una película de origen canadiense que explicaría esos sucesos.


Dear Mr. Gacy le debe mucho a El Silencio de los Corderos, pero pienso que no es tanto por las similitudes que pueda tener el guión, sino por que ambas películas muestran con precisión el perfil de un psicópata, aunque excesivamente caricaturizado. En este caso, el Gacy que nos ocupa es interpretado por el actor William Forsythe, logrando una interpretación demasiado cercana a Hannibal Lecter, demasiado ligada al género de horror, es decir, mostrando al asesino como si de una especie de Dios de se tratara cuando en la realidad no son más que unos perdedores. Lo que caracteriza al Gacy real es el lenguaje, su seguridad, pero no agresividad, y en Dear Mr. Gacy se busca ese perfil más violentado y cinematográfico. Por cierto, el actor que interpreta a Jason Moss se llama Jesse Moss, y para evitar confusiones ya aviso que no tienen nada que ver el uno con el otro. Dear Mr. Gacy es un buen thriller psicológico.

La televisión también ha dejado un breve cameo de John Wayne Gacy más allá de múltiples documentales sobre asesinos en serie y que, en este artículo, he obviado por tratarse de no-ficción. Este espacio televisivo que acogió a Gacy fue en la serie American Horror Story, concretamente en el capítulo número 4 de la temporada 5 (2015- 2016) titulada Hotel. Ese episodio de American Horror Story se tituló Devil's Night, y en él se pueden ver algunos de los asesinos en serie más emblemáticos, como son Jeffrey Dahmer, el Asesino del Zodíaco, Richard Ramirez o el citado John Wayne Gacy. El actor que le interpretó es John Carroll Lynch, limitándose a una breve aparición en ese episodio.


La presencia de Gacy en Devil's Night no tiene nada que ver con lo referente a su biografía, sinó que se trata de una situación pesadillezca en que los 4 asesinos en serie se reúnen en una mesa, y que acabarán apuñalando a una persona. Por lo tanto, la representación de Gacy es más anecdótica y morbosa que otra cosa.

Volviendo al largometraje, la última producción de ficción que se fijaría en John Wayne Gacy es Dahmer vs Gacy, un crossover de asesinos en serie que roza los límites de la Serie B tirando a Z. Se trata de una producción independiente de género de terror en que narra una historia sobre reencarnaciones de asesinos en serie (Jeffrey Dahmer y John Wayne Gacy en este caso), y que ambos acaban originando una orgía de sangre. Obviamente, nada tiene que ver con los auténticos John Wayne Gacy y Jeffrey Dahmer, y de hecho, en la vida real ambos nunca se conocieron.

Dahmer vs Gacy es carne de festival de género, un producto cargado de litros de sangre, mujeres neumáticas con poca ropa y FX sonrojantes, y por su fuera poco aparecen ninjas y clones. Respecto a Gacy, que está interpretado por Randal Malone, de nuevo se explota la vertiente más caricaturesca del personaje, en relación a su afición humorística como payaso. Obviamente, desde un punto de vista biográfico no hay que tomarse en serio Dahmer vs Gacy, más allá de su diversión friki desacomplejada que es completamente recomendable.



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