The Cured - David Freyne, 2017

-DIRECCIÓN: David Freyne
-GUIÓN: David Freyne
-AÑO: 2017
-DURACIÓN: 95 min.
-PAÍS: Irlanda
-FOTOGRAFÍA: Piers McGrail
-REPARTO: Sam Keeley, Ellen Page, Tom Vaughan-Lawlor, Stuart Graham, Amy De Bhrún, Patrick Murphy, Frank Cannon, Peter Campion, Natalia Kostrzewa
-PRODUCTORA: Tilted Pictures / Bac Films / SP Films



Uno de los títulos más recomendables de ver de la pasada edición del Festival de Sitges fue The Cured, una película de presupuesto austero creada por una productora irlandesa llamada Tilted Pictures, que fue fundada en 2008 por David Freyne, el también director de la película. El canadiense, con la presente película debuta al largo tras haberse dedicado a los cortometrajes, entre los que se encuentra el titulado The First Wave, el corto que inspira The Cured.

Tal y como su titulo indica, The Cured es una película de curados, es decir, de infectados que han dejado de serlo tras una cura milagrosa. Este planteamiento sigue la linea de lo que en su día planteó Retornados, en lo que acaba siendo otro soplo de aire fresco a un subgénero demasiado anclado a las viejas ideas.


La película trata sobre cómo tras un apocalipsi zombi el mundo vuelve más o menos a la tranquilidad, todo gracias a una medicina milagrosa que cura a los infectados. Pese a ello, el 25% de los que se infectaron siguen resistiéndose a la cura, motivo por el cual, los curados, no son aceptados por el resto de la sociedad debido al temor a que puedan recaer en algún momento. Esto hace que vivan recluidos, marginados en espacios exclusivos obligados a hacer pequeños trabajos bajo el control de los militares. Ante eso, Abbie (interpretada por una correctísima Ellen Page), decide confiar en su cuñado curado para acogerlo en su casa, algo que le supone la repulsa de todos su vecinos.


Por encima de todo, The Cured pretende generar debate en clave sociológico sobre como los estigmas a enfermos crean una barrera con el resto de la sociedad. Es decir, que la gente tiende a proteger a aquellos que consideran como suyos, con los que cree que no suponen una amenaza para el bienestar de su comunidad. Este planteamiento, aplicable perfectamente también a los flujos de migraciones demográficas, se incrementa en el momento que Sennan (Sam Keeley), el cuñado curado y protagonista de la película, descubre que los infectados no atacan a los “curados” porqué les identifican aún como zombies.


Más allá de la intención de Freyne de utilizar el genero de terror como metáfora y así generar un interesante debate, The Cured es cine de terror de raza pura. Su tono es triste, muy decadente. Pese a ello, el entretenimiento está asegurado a base de utilizar los efectismos propios del cine moderno, tanto en efectos de sonido para asustar (que abusa, hay que decirlo) como los puntualmente ritmos rápidos, que tienen como objetivo de dar una sensación de cierto nerviosismo y descontrol. Todo reforzado también con unos efectos de maquillaje a los zombis muy nostálgicos, al mostrarse con un tono grisáceo facial a lo Dawn of the Dead. Eso sin olvidar algunas amputaciones, mordeduras y demás marranadas sangrientas que, aunque no son abundantes, están presentes en sus momentos correspondientes de un modo la mar de resultón. En definitiva, se hace fácil de ver y disfrutar The Cured, consiguiendo un agarre también con el público poco partícipe a reflexionar con el debate que plantea, y creo que ésto le da muchos puntos a la película.


La tesis final a la que llega The Cured es polémica, y lo es porqué se moja, no da pie a que el espectador saque sus conclusiones. Se postula con valentía sobre los estigmas, un tema perfectamente aplicable a los días de hoy en distintos aspectos sociológicos (inmigración, enfermedades, clases sociales,...): ¿Que es lo que nos une a unos u otros? ¿Moral o felicidad? Son preguntas muy abstractas pero que según qué respuestas pueden entrar en un terreno muy espinoso, y aquí The Cured se moja como pocas películas lo hacen hoy en día (no desvelaré nada). A todo esto, la película es una propuesta de cine independiente, pero no “indie” (es decir, sin los tópicos gafapasta), un cine con bajo presupuesto que tiene las ideas muy claras y que va a satisfacer a los fans de este tipo de películas -y a los que no también-, tal y como conseguía George Romero. Y es que el padre de los zombis caníbales ya les consideraba como una metáfora para explicar ciertas ideas críticas en clave sociológica, y de ello The Cured ha tomado nota para demostrar que los zombis (o infectados, me da igual ahora) son algo más que muertos vivientes que buscan alimentarse de carne humana.

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