Se cumplen 10 años de la ejecución de Tsutomu Miyazaki, “El Asesino Otaku”


DÉCIMO CUMPLEAÑOS DE LA EJECUCIÓN DE TSUTOMU MIYAZAKI:
De asesinos en serie los ha habido en todas partes, en todas las épocas, y con ánimo de poner una pincelada morbosa lo cierto es que ahora mismo también los hay libremente, y los habrá en un futuro. Esto remite a factores psicológicos y no tanto educativos. El motivo de este post va en relación a que el presente 17 de Junio de 2018 se cumplen 10 años de la ejecución a la horca del asesino en serie Tsutomu Miyazaki, conocido por los medios de comunicación como “El Asesino Otaku”, un hombre que entre agosto de 1988 y junio de 1989 asesinó a cuatro niñas de entre cuatro y siete años de edad y que, por si no fuera suficientemente atroz, esos asesinatos conllevaron abuso sexual, necrofilia, canibalismo y preservación de partes de cadáveres como trofeo. Un asesino en serie de perfil psicópata que la historia le recordará por ser un consumidor compulsivo de manga, hentai y de cine de terror y gore (era muy fan de la serie Guinea Pig).


Tras la detención de Tsutomu Miyazaki por parte de la policía, y de descubrir que en su hogar había miles de cómics y películas de tipo hentai, la Asociación de padres para la defensa de los hijos contra la lectura de cómics (si, esto existe en Japón) accedió a formalizar una denuncia en 1990 contra todos aquellos comercios que no catalogaban debidamente dos tipos de variantes de manga: los lolicon y el shojo, con el argumento de que esos mangas eran difícilmente diferenciables por la portada, compartiendo así muchas veces el mismo espacio en las estanterías de librerías del país. ¿Que es el lolicon? ¿Que es el shojo? Empezando por el segundo se trata de la variante manga recomendado (los japoneses dirían “destinado”) al público femenino adolescente, por tratar historias que pueden variar en cuanto a género pero no en temática, ya que profundizan en relaciones humanas y sentimentales, normalmente protagonizadas por chicas. El lolicon es la variante perversa del shojo, a caballo entre el eroguro y el hentai. Proviene de la expresión Lolita Complex, o sea “complejo de lolita”, una idea que remite a la heroína del escritor Vladimir Nabokov y se refiere a la parafilia consistente en sentir atracción hacia las chicas menores, y también viceversa (niñas atraídas por hombres adultos/viejos), y concretamente dentro del manga , a las obras cuya temática sea esa. A todo esto, la versión más sexualizada y explícita del lolicon ha sabido escapar de la censura, porqué las leyes japonesas hablan de bello público y de penes, pero no de niñas imberbes ni de, por ejemplo, tentáculos ni engendros alienígenas de cualquier tipo que puedan emular a un falo. Esta variante pornográfica del lolicon fue asociada al asesino Tsutomu Miyazaki, un lector compulsivo de hentai quien veía en esos cómics la sexualidad idealizada.


Como comentaba, el 17 de Junio de hace 10 años, Tsutomu Miyazaki, de 45 años, declarado culpable de secuestrar y matar a cuatro niñas entre 1988 y 1899, fue ejecutado a la horca en la prisión de Kosuge, en Tokio. La condena de pena de muerte fue dictada por el juez en abril de 1997, con su decisión amparada al estudio por parte de psiquiatras del perfil psíquico de Tsutomu Miyazaki, que decía que éste sufría un trastorno de identidad disociativo y una severa esquizofrenia, pero también de que Miyazaki siempre fue consciente de la consecuencia de sus actos. Desde entonces, Miyazaki luchó junto a su abogado para que la pena fuera reconsiderada y se le sentenciara a cadena perpetua, una lucha que no fructificó. Tampoco fructificó su intento para que su pena de muerte fuera a través de inyección letal, en vez de a la horca, ya que Miyazaki le tenía mucho miedo a la estrangulación. Tras todo estos intentos, el Tribunal Supremo confirmó su sentencia de muerte a la horca en enero de 2006.


Murió el 17 de Junio de 2008, 9 días después de que Tomohiro Katō causara una de las matanzas indiscriminadas con más impacto en Japón de las últimas décadas. Se le bautizó a esos hechos como “La Masacre de Akihabara”, debido a que Tomohiro Katō, de 25 años, estalló y empezó a acuchillar a pleno día en las calles de Akihabara a todo civil que se le cruzó. Mató a siete personas e hirió a diez más. La relación entre un caso y otro es que Akihabara es conocida como la meca de los “otaku” (fanáticos del manga y anime), por lo que tras “La Masacre de Akihabara” los medios de comunicación rescataron el caso de Tsutomu Miyazaki, sacando morbo al drama, debido a que cuando Miyazaki fue detenido por la policía en el registro policial en su hogar se encontraron miles de cintas de vídeo con contenido pornográfico de tipo hentai. Es por ello que tras “La Masacre de Akihabara”, el Ministerio de Justicia japonés tomó represalias contra Miyazaki y aceleró su pena de muerte para que, nueve días después de la matanza, la sociedad japonesa recibiera un mensaje tranquilizador.

(Aquí fue ejecutado Tsutomu Miyazaki)

VIDA:
Tsutomu Miyazaki cumple a la perfección con en modelo de crecimiento infantil hacia la adolescencia como todo psicópata: distorsión familiar, aislamiento, bullying, y complejos de todo tipo, en especial por su diminuto pene, algo que reveló posteriormente un compañero de instituto con quien Miyazaki tenía cierta afinidad. Nuestro protagonista nació de modo prematuro el 21 de agosto de 1962 en el distrito de Nishitam, con un parto complicado que comportó una deformidad en ambas manos (foto a la derecha) que en el futuro le implicaría ciertos problemas de movimiento. Los institutos japoneses, muy propensos a hacer bullying a los compañeros más introvertidos y mentalmente débiles, vieron en Miyazaki una potencial víctima ya a la corta edad de 5 años, concretamente en la Escuela Elemental de Itsukaichi.

Siempre fue una persona solitaria y con dificultades a relacionarse, especialmente con las chicas. Pese a ello nunca renunció a los estudios y sus notas en la escuela e instituto fueron ejemplares, hasta su entrada a la Universidad de Meiji, momento en que empezó a perder interés por sus estudios, a leer manga compulsivamente, y a decantarse por estudiar fotografía. Precisamente el oficio de fotógrafo fue el que le acompañó hasta el día de su detención. Sin embargo, ese periodo de trance entre la universidad y sus estudios de fotografía, fue cuando Miyazaki desarrolló su apetito sexual, hasta el punto que aprovechaba los partidos de tenis de la Universidad para fotografiar a las jugadoras con tal de masturbarse luego en casa. Pero eso sería el principio, ya que poco después, en 1984, cansado de fotografías y de pornografía con adultos, empezó a consumir pornografía infantil.

La relación familiar de Tsutomu Miyazaki no era buena, excepto con su abuelo, que era la única persona con la que confiaba. Ese vínculo con su abuelo terminaría en mayo de 1988 cuando éste moriría de vejez, y algo en la cabeza de Miyazaki se trastornó. De hecho, Miyazaki llegó a disolver en agua parte de las cenizas de su abuelo y se bebió el líquido con el fin de sentir que su abuelo estaría con él el resto de su vida. En todo caso, la muerte de su abuelo supuso la absoluta rotura familiar, hasta el punto de insultar constantemente a su madre, e incluso espiaba a su hermana pequeña mientras ella se duchaba, ademas de agredirla.


Posteriormente vendrían los asesinatos, uno tras otro. El primero de ellos fue el 22 de agosto de 1988, cuando Mary Konno, de tan solo cuatro años de edad, fue asesinada por Miyazaki. El modus operandi que empleaba acabaría siendo prácticamente el mismo para el resto de víctimas: Miyazaki ofrece a una niña random un paseo con su coche, para luego tomarle unas fotografías y acabar asesinándola. Lo que hacía con los cuerpos iba desde el simple asesinato hasta la necrofilia, canibalismo, desmembramientos e incineración.

(restos orgánicos de Mary Konno)

Fueron tres víctimas mas. La siguiente fue Masami Yoshizawa, de 7 años de edad, y la asesinó el 3 de Octubre de 1988. Tenía siete años, y acabó asesinada en la misma zona boscosa que Mary Konno. Ambas niñas después de ser asesinadas fueron abusadas sexualmente por parte de Tsutomu Miyazaki. Por contra, la policía, aún sin encontrar ningún cuerpo y ni si quiera sospecha a que las dos niñas hayan sido asesinadas, igualmente iniciaron una campaña de prevención para que los padres tuvieran controlados a sus hijos. En todo caso, los cuerpos de Mary Konno y de Masami Yoshizawa no fueron encontrados y se dieron por desaparecidas. Miyazaki las dejó tiradas en el bosque como si fueran basura.

El 12 de diciembre Miyazaki asesinó a otra niña llamada Erika Namba. Del mismo modo que las otras dos víctimas Namba subió al coche de Miyazaki y fue obligada a desnudarse, para así tomarle unas fotografías. Posteriormente fue asesinada, atada de manos y pies, y envuelta entre unas sábanas fue abandonada en una zona boscosa. Al días siguiente el cadáver de la niña fue encontrado por la policía. Los actos más escabrosos del caso vendrían después.

Fue el 6 de febrero de 1989 cuando la madre de Mary Konno recibió en su casa una caja que contenía restos quemados de su hija, así como restos de su ropa, y un escrito en un papel que decía “Mary. Huesos. Cremación. Investigar. Probar”.

El último asesinato de Tsutomu Miyazaki fue el 6 de junio de 1989 en un parque cercano de la bahía de Tokio. La víctima, de tan solo cinco años de edad y llamada Ayako Nomoto, fue convencida por Miyazaki a dejarse hacer unas fotografías. Para ello, subió a su coche y la llevó a una zona tranquila, aparcó el coche, y asesinó a la niña. Esta vez el cuerpo se lo llevó a casa, y fue fotografiado en todo tipo de posiciones además de grabado mientras se Miyazaki se masturbaba, unos actos necrofílicos que durarían hasta dos días, momento que el asesino paró debido al intenso olor que desprendía el cuerpo. La solución más práctica que encontró Miyazaki fue la de descuartizar el cuerpo, dejar el torso en el cementerio y la cabeza en el bosque. De todos modos, las manos de la niña se las quedó como trofeo, se bebió parte de la sangre que desprendía, y además se comió un trozo de ellas.

(Ayako Nomoto)

(cabeza decapitada de Ayako Nomoto)

Fue el 23 de Julio cuando Miyazaki intentó volver a tomar fotografías de una niña. En este caso eran dos hermanas, y en el momento de la agresión una de ellas huyó asustada a buscar a su padre. Cuando volvió, junto a su padre, encontraron a Miyazaki desnudando a la niña al mismo tiempo que le hacía fotografías. Entonces, el padre logró alcanzar a Miyazaki y le agredió, pero el asesino consiguió huir, dejando allí su coche. Poco rato después el asesino volvió al lugar de los hechos para intentar recuperar su coche, momento que la policía aprovechó para arrestarlo bajo el delito de “obligar a una menor a cometer actos indecentes”. No obstante, diecisiete días después de la detención, Miyazaki confesó haber cometido los asesinatos.

Tal como comentaba al inicio, la posterior investigación policial descubrió que en el hogar de Miyazaki se ocultaban más de 6,000 películas, entre las cuales había hentai, anime violento y películas de terror y gore, entre las que destacaban el serial de películas que simulan una snuff movie tituladas Guinea Pig. Es por esa fascinación por el manga que los medios de comunicación acabaron apodando a Tsutomu Miyazaki como “El Asesino Otaku”, algo que provocó un alboroto social debido a que la población estigmatizó a los consumidores compulsivos de manga y anime (otakus) con la distorsión psicológica.

(habitación de Tsutomu Miyazaki)


REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS:
https://escritoconsangre1.blogspot.com/2014/05/tsutomu-miyazaki-el-otaku-asesino.html
Eroguro. Horror y erotismo en la cultura popular japonesa. Satori Ediciones, 2018

Comentarios

  1. Si hablas de personas, antropofagia (comer humanos) y canibalismo (comer individuos de la misma especie) es lo mismo ;)

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