Summer of '84 - Anouk Whissell, François Simard, Yoann-Karl Whissell, 2018


-DIRECCIÓN: Anouk Whissell, François Simard, Yoann-Karl Whissell
-GUIÓN: Matt Leslie, Stephen J. Smith
-AÑO: 2018
-DURACIÓN: 105 min.
-PAÍS: Canadá
-MÚSICA: Le Matos
-FOTOGRAFÍA: Jean-Philippe Bernier
-REPARTO: Graham Verchere, Judah Lewis, Caleb Emery, Cory Gruter-Andrew, Tiera Skovbye, Rich Sommer
-PRODUCTORA: Brightlight Pictures / Gunpowder, Sky




Tras aquél éxito en clave retro llamado Turbo Kid (2015) era de esperar que sus realizadores Anouk Whissell, François Simard y Yoann-Karl Whissell pudieran aspirar a proyectos de mayor envergadura al mismo tiempo que estirasen como un chicle la fórmula del éxito que tan bien les funcionó en su opera prima. Summer of '84, una película también con adolescentes que no necesitan de adultos para vivir sus aventuras, es otro ejercicio retro esta vez con una puesta en escena completamente ochentera, con una historia agarrada a un referente cinematográfico de la época como los Goonies, y unos acabados más técnicos como la banda sonora que dotan la película de algo especial para el público más experimentado.

Summer of '84 trata sobre la investigación de cuatro chicos adolescentes de 15 años que se refugian en su mundo detectivesco para desvelar la identidad de una asesino en serie que anda en libertad. Su investigación les llevará a sospechar del vecino policía de uno de los chicos, pero demostrar que es un psicópata no será nada fácil.


La película se nutre de muchos referentes, y no solo de los Goonies, que sería la base de todo. El asesino en serie, interpretado por Rick Sommer, hace una clara alusión al modus operandi del mítico asesino en serie John Wayne Gacy, por el hecho de ocultar los cadáveres en el sótano de la casa y de tener tendencias homosexuales. Pese al guiño, esto resulta puramente anecdótico, ya que en 1984 Gacy ya estaba encarcelado y por lo tanto no funciona demasiado bien como detalle retro. La idea que trabaja la película es que por mucho que en nuestro alrededor parezca que no pase nada destacable, es perfectamente posible que incluso tu vecino pueda llegar a ser un asesino en serie.

Y es que en Summer of '84 casi todo son sombras. Guión ligero y demasiado alargado -especialmente en su insulsa premisa-, parece cohibido a mostrarse más original y únicamente se aferra la a la nostalgia estética para intentar agarrar al público. Uno de los problemas principales que sufre la película es que desde el minuto cinco el espectador ya sabe quien es el asesino, y partiendo de aquí, la investigación de los chavales -limitada a buscar entre la basura, cavar en el jardín y mirar por los prismáticos-, resulta poco atractiva para un público que ni si quiera llegará a encontrarse interesantes giros narrativos. En Summer of '84 no hay suspense, no hay emoción, incluso los chicos que interpretan a sus personajes no emocionan. Solamente parece funcionar sus chistecitos de tetas y vaginas, ayudados por un personaje femenino que aporta un punto sexy y de paridad, pero que está metido en calzador a la historia.


El guión se nota que no ha sido escrito por Anouk Whissell, François Simard y Yoann-Karl Whissell, a diferencia de lo que ocurrió en Turbo Kid. Aquí parece que se busque solo el simple costumbrismo de una época como edulcorante en la historia principal, y que ayudado por subtramas melodramáticas de cada uno de los chavales -algo conocido en la misma Goonies o incluso It-, debería emocionar solamente al espectador de sobremesa. La fórmula aquí es demasiado evidente, y el ejercicio retro se acaba viendo como desnaturalizado, y por lo tanto innecesario. Al final, la música electrónica retro que ya hemos escuchado 20 veces en otras películas del mismo estilo nos la conocemos todos, y que junto a bicicletas bmx, revistas porno, walkie-talkies y gafas vintage, la estrategia de gancho no es nostálgica, sino forzada. Y es que Summer of '84 no necesita retroceder a 1984 para explicar algo, porqué los veranos increíbles donde pasaban cosas increíbles también ocurren en la actualidad.


Los que busquen terror en Summer of '84 que se olviden, porqué ésto es un Goonies pero sin las aventuras de sus protagonistas, convirtiéndola en aburrida y mil veces vista. La puesta en escena ochentera está muy bien lograda, hay que reconocerlo. Y respecto al guión, claramente lo más flojo de la película, únicamente en el tramo final parece coger carrerilla y mostrar algo de sangre, y con ésto no me refiero a una puesta en escena pringosa de hemoglobina, sino en la historia que cuenta, dotándola de más ritmo, más intriga e incluso también alguna muerte que sorprende por su contundencia. Pero estamos ya en el minuto 90' y personalmente es demasiado  tarde.


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