Entrevista a Nicolás Onetti y Maria Eugenia Rigón, co-director y actriz principal de "Abrakadabra"

Coincidiendo con la presentación de Abrakadabra ante el público, tuvimos la oportunidad de entrevistar al co-director Nicolás Onetti y a la actriz protagonista del filme, Maria Eugenia Rigón

Desde hace algunos años los nombres de Nicolás y Luciano Onetti resuenan con fuerza dentro de la esfera del cine de terror. De su talento ha rebrotado un subgénero desaparecido hace décadas como fue el giallo, un cine nacido en la Italia de los 60 y que perduró con fuerza en los 70, en que el thriller policíaco y el horror se entremezclaban entre clichés psicoanalíticos, además de poseer una iconografía muy particular de estricto cumplimiento. Esas películas, realizadas en gran medida por cineastas como Mario Bava, Dario Argento y Sergio Martino, partían anteriormente de una serie de novelas policíacas de la editorial Mondadori que fueron muy populares en la Italia de los años 30 y que destacaban por tener la cubierta de color amarillo (“giallo”, en italiano). Sin ánimo de entrar en lo que fue el giallo, los hermanos Onetti, argentinos de origen, han centrado su carrera en dar una segunda juventud al giallo a través de una trilogía de obras compuesta por Sonno Profondo (2013), Francesca (2015) y la más reciente de todas, Abrakadabra.

En la pasada edición del Festival de Sitges 2018, coincidiendo con la presentación de Abrakadabra ante el público, tuvimos la oportunidad de entrevistar al co-director Nicolás Onetti y a la actriz protagonista del filme, Maria Eugenia Rigón. Cabe decir que lo hicimos justo antes de ver la película y por lo tanto no pudimos comentar con ellos el resultado, pero en todo caso aprovecho el momento para decir que Abrakadabra es espectacular. No me enrollo más, a continuación os dejo con la entrevista:


-Nicolás, recuperar el giallo junto a tu hermano lo consideras como un trabajo nostálgico, de reivindicación o de actualización de este cine pretérito?

N.O.: Son las dos primeras opciones. Nosotros hacemos giallo como fanáticos del cine de horror, y como fans del giallo lógicamente sentimos nostalgia, ya que desde muy pequeñitos veíamos cine de terror. No obstante, también queremos reivindicarlo, porqué creemos que fue un género muy importante en la historia del cine, no solo en el terror, y que acabó desapareciendo. Nosotros no queremos hacer algo nuevo, y de hecho, Abrakadabra es de los tres giallos que hemos realizado el más completo, que es un giallo clásico que no moderniza absolutamente nada. De hecho, si alguien ve la película a ciegas pensará que forma parte de una filmografía de los años 70, y no se va a dar cuenta que fue filmada en 2018. Para nosotros esto era lo más importante. También creemos que Abrakadabra está mejor lograda que Francesca. Y básicamente es ésto, queremos reivindicar este género y además lo hacemos por nostalgia.


-Algo que me ha fascinado de vuestros giallos, sobretodo en Francesca, es que no solo habéis estudiado y reproducido la puesta en escena del giallo, sino también el estilo de realización. Esto os da un resultado creíble. ¿Consideráis que este ha sido el mayor desafío que habéis tenido hasta ahora? ¿También en Abrakadabra?

N.O.: Si, tal cual. Desde la dirección hemos innovado algunas cosas en Abrakadabra respecto a los anteriores trabajos. El otro día vi la película, de hecho ya la había visto un par de veces fijándome en las actuaciones, el arte, etc., pero ésta última lo hice desde la dirección, y noté como si mi hermano y yo tuviéramos incorporada la técnica en nuestro trabajo. Si bien ya habíamos visto en los anteriores giallos los zooms, planos detalles y demás, que es un trabajo que recae sobretodo en mi hermano, en Abrakadabra es como si la técnica ya la hubiésemos internalizado. Es decir, que no es que viéramos películas antiguas y las hemos tratado de imitar, sino que la técnica la hemos dominado. Esta técnica es muy importante para rodar un giallo, además de las localizaciones (que en Abrakadabra parece la Italia de los 70 y en realidad estamos en Argentina), el vestuario, maquillaje, las actrices y actores, y en general todo suma para que parezca que estemos en los años 70.


-Sin embargo hoy en día se habla de neo-giallos, y ya hay algunas películas europeas apoderadas del término. ¿Ves viable actualizar una forma de hacer cine de hace 50 años?

N.O.: A mi hermano no le gusta, es un firme opositor a todo esto. Si bien han ayudado a que se conozca un poco más el género, y eso es algo valorable, Luciano siempre ha considerado que tratar de experimentar con un género de hace tantos años es maltratar al giallo. A mi tampoco me gustan los neo-giallos.


-De Francesca pasasteis a Los Olvidados, un slasher. Habéis comentado que con Abrakadabra hacéis marcha atrás y volvéis al giallo, entonces qué aportará de nuevo respecto a vuestros anteriores trabajos?

N.O.: Los Olvidados fue un paréntesis que quisimos hacer. Mi hermano dice que no fue una decisión acertada, pero yo creo que sí, porqué sirvió para demostrar que nosotros no solo sabemos hacer giallo, y por lo tanto así poder evitar el encasillamiento. Además, ganamos un premio en el INCAA que nos ayudó a desarrollar el proyecto. Nosotros queríamos tratar de demostrar que podíamos hacer algo moderno, comercial. Con Abrakadabra el espectador notará que no solo es una película destinada al fanático del horror, sino también a un público más general, y seguro que se va a entusiasmar viendo un giallo. Por lo tanto, buscamos llegar a un público más amplio, el que no consume giallos, y nuestra idea es que esta gente llegue a preguntarse ¿qué es ésto? Y luego se interesen por películas de Dario Argento, Sergio Martino, etc. Los Olvidados como decía fue un paréntesis para demostrar que podíamos hacer otro tipo de cine más comercial, y Abrakadabra es una producción muy profesional, con un equipo técnico y elenco también muy profesional. Nuestras otras producciones, Sonno Profondo y Francesca, nos han servido de experiencia para llegar a Abrakadabra. En ella damos todo lo que sabemos, y yo soy muy crítico, y cuando hacemos las cosas bien, aunque pueda sonar soberbio, lo digo, pero cuando lo hacemos mal sé cuales son los errores antes que alguien me lo diga. Y estoy convencido que Abrakadabra está muy bien y personalmente me siento muy orgulloso de venir aquí a Sitges a presentarla.


-Has hablado de buscar una ampliación del público, de abrir las puertas del giallo a gente que no está habituada a él, incluso que no lo conoce. ¿Qué recursos habéis utilizado para lograr llegar a más gente?

N.O.: Básicamente es por el guión, que el argumento te mantiene enganchado constantemente. La versión que se proyectará aquí en Sitges es de 71 minutos, y se puede pensar a priori que es una película corta, pero mientras la ves no piensas en el tiempo. La película es muy entretenida, llevadera y tiene un final que yo lo sigo viendo y se me pone la piel de gallina. Que me pase a mi eso... la primera vez que la vi lloré! (risas). Nunca antes me había pasado con nuestras películas. Ya con Francesca pasó algo parecido en Argentina, que fue muy vista no solo por fantáticos del horror, sino también por gente que no lo era, y ellos nos llegaron a felicitar por nuestro trabajo. Abrakadabra creemos que abre incluso más ese abanico


-Solo un inciso, antes has hablado que Los Olvidados tuvo financiación pública, no sé si Abrakadabra también la ha tenido.

N.O.: Es muy difícil hacer cine en Argentina sin subvención pública, incluso también es costoso para el cine independiente. Salvo que haya un compromiso muy grande de los técnicos, actores y productores, es muy complicado tirar adelante proyectos independientes, y Abrakadabra no se hubiese podido realizar sin ese compromiso.

M.E.R.: Abrakadabra no tuvo financiación pública y por eso consideramos que la producción de la película es doblemente destacable. Los olvidados si, y como dice Nico, hacer una película independiente en Argentina requiere de mucho compromiso de los actores, el equipo técnico, de maquillaje, etc., porqué está hecho todo a pulmón, con mucho remo, tal y como decimos nosotros.


-Nicolás, el espectador te conoce más como productor, pero con Los Olvidados co-dirigiste con tu hermano, igual que ahora en Abrakadabra. Desde tu llegada a la dirección, que es lo que has sumado al trabajo de tu hermano Luciano?

N.O.: La primera película que hicimos la dirigió Luciano, y Francesca también, pero yo siempre estuve allí como asistente de dirección. Como somos hermanos y recién estábamos surgiendo respetamos ese rol de director, pero lo cierto es que siempre hemos hecho el trabajo entre los dos. Y del mismo modo que con Francesca, en Abrakadabra yo estuve más ligado con el tema de los actores, delante de la cámara por así decirlo, y mi hermano más en la parte oculta, con los técnicos. Luciano se encargó de editar la película, trabajar el etalonaje, y durante el rodaje estaba al lado del director de fotografía, también trabajando con las luces, y en general más concentrado con todo este trabajo técnico. Son los dos aspectos fundamentales en una película, y llevar todo ésto una sola persona es muy complicado. Creo que nos complementamos muy bien. Sí que es cierto que yo me he quedado encasillado como productor, pero nosotros dos lo hacemos todo.


-Eso es cierto, mirando las fichas técnicas de vuestras películas entre los dos lo habéis hecho casi todo. “Rodajes de guerrilla” que decimos aquí.

N.O.: Exacto, y esto se mantuvo también en Los Olvidados que es cuando yo consto como director. Mi hermano hizo la música, el color, edición, etc., que son cosas que no sabe ni quiere delegar, y que creo que son fundamentales.


-Respecto al casting de Abrakadabra, Maria Eugenia, no sé si te fueron a buscar porqué ya te conocían de trabajos anteriores o fuiste elegida como la mejor de un casting?

M.E.R.: Me hicieron la propuesta para participar en la película. Yo conocía a Luciano porqué él elaboró la música de una película en la que yo trabajé anteriormente, la titulada Punto Muerto. Entonces él se puso en contacto conmigo y me dijo que encajaría muy bien en su nueva película, un giallo de época. Luego leí el guión y me gustó mucho.


-¿Como es tu personaje?

M.E.R.: Ella es la asistenta de Lorenzo Mancini, que es el mago. Mi personaje tiene una presencia omnipresente en la película durante todo el tiempo. Ella está siempre allí, mirándolo todo, observando lo que sucede.


-En el terror los personajes femeninos son muy importantes. Ellos son los que suelen traducir el horror que viven con su expresividad y canalizarlo al espectador. En este aspecto, tu personaje te exigió mucho?

M.E.R.: Por un lado, el rol de la mujer en el giallo es la que muere, la que asesinan, la que acaba toda ensangrentada, y en mi caso en particular ella es como que tiene mucha injerencia en todo lo que va sucediendo. También sufre, y también le pasan cosas, pero hay lugar también al empoderamiento femenino de este personaje, y en conjunto esto me pareció algo muy atractivo del personaje.


-Como apuntas, el giallo es muy exigente con los personajes femeninos. ¿Has tenido alguna escena difícil de rodar que recuerdes especialmente?

M.E.R.: Si, porqué los trucos de magia los hacíamos de verdad y en tiempo real, entonces tuvimos un coach (un mago) y nos enseñó como llevar a cabo los trucos para no lastimarnos. Recuerdo el truco del origami, que es el truco tradicional de la mujer que entra dentro de la caja y la atraviesan espadas. Para mí como actriz estar allí dentro y experimentar estar dentro de una caja, al principio me parecía asfixiante, pero lo tuve que repetir varias veces hasta que al final me pareció algo incluso muy atractivo, porqué no es algo que te pasa cada día que te pones dentro de una caja y te atraviesan unas espadas. Me sedujo mucho esta experiencia y quizás sí que fue la escena más crítica que tuve, porqué yo tenía que tener una gran confianza en mi compañero y mi compañero también en mí para saber que todo andaba bien, que no hubieran movimientos bruscos. De hecho, mi compañero German Baudino, que es el protagonista de la película, estaba allí delante y se mostraba muy preocupado por mi salud, que no me pasara nada, que no me lastimara. Entonces, todo esto nos unió mucho al equipo. Después también filmamos otra escena que íbamos en moto junto a Germán, y él no sabía muy bien como manejar la moto. También fue un tema de “ tú confías en mí y yo confío en ti”. Esa necesidad de confiar el uno del otro crea como un doble desafío para los actores, y salió todo muy bien. Pero sí, quizás recuerdo esas dos escenas como las más críticas. (risas)

(Presentación de Abrakadabra en el Festival de Sitges)

-Nicolás, te quería preguntar por Trauma, película chilena que pudimos ver hace unos meses en el festival Sant Cugat Fantàstic. La película habla de las cicatrices de una dictadura, algo muy diferente del cine que se os suele asociar, además de tratarse de una película chilena. ¿Como surge la idea de producir Trauma?

N.O.: Yo soy el productor asociado, y me incorporé al proyecto a la última etapa de la película. Ya conocía a Lucio, lo hicimos en Cannes cuando fue a presentar un trabajo “work-in-progress”, que era Trauma, y tuvimos muy buena relación. Fue entonces cuando empezamos a trabajar juntos para realizar Trauma. Yo veo todo tipo de cine, no solo de horror, pero cuando vi la brutal escena inicial noté algo diferente que me atrajo. Otra persona quizás puede pensar “¿como le puede gustar ésto?”, pues bien, yo soy muy abierto en el género. De hecho, antes de ver esa escena inicial, aquél mismo día, tras ver A Serbian Film, pasé la noche casi sin dormir, me afectó lo que vi, y cuando posteriormente Lucio me mostró el inicio de Trauma me gustó absolutamente todo, desde lo impactante de la violencia pero también las explosiones, la fotografía y en general muchos elementos. Entonces hablamos con Lucio, y me acabé incorporando en esa recta final para darle una mano en muchos aspectos. Fue un placer haber aportado mi granito de arena para que se pudiera producir Trauma.


-Tengo entendido que antes de producir Los Olvidados teníais en mente hacer una película de zombies. ¿Esto es un proyecto muerto o parado?

N.O.: Siempre tenemos proyectos en mente, y éste existe. Pero consideramos que no era el momento, y ahora mismo seguimos considerando que tampoco es el momento. Creemos que se bastardeó demasiado al subgénero zombie y hay que dejar que pase un tiempo. En los últimos años han salido muchas cosas de zombies, demasiadas, hasta el punto que las películas se burlan del propio subgénero y no es lo que queremos. También el público parece haber dicho “basta”. Creemos que también está pasando lo mismo con el cine paranormal, los exorcismos, y ahora vienen las brujas, hasta que se agote el mercado de todo esto. Obviamente siempre van a funcionar películas de este tipo pero consideramos que no es el momento oportuno para desarrollar aquél proyecto. Ahora mismo está en stand by.


-¿Entonces vuestra idea es seguir con el giallo y el slasher? Háblame del futuro.

N.O.: Nuestro próximo proyecto se titula El Pulpo Negro, basado en la obra de más éxito en Argentina protagonizada por Narciso Ibáñez Menta, padre Chicho. En 1985 fue un exitazo de audiencia en nuestro país, llegando a superar en raiting a Miami Vice. Será un remake, tanto en forma de largometraje primero como luego también en serie, y estamos ahora mismo trabajando en ello. Además, en el proyecto está presente el guionista original Luis Murillo, y aunque le aportaremos muchos toques del giallo no lo será específicamente. Tenemos otros proyectos de otros subgéneros del terror que nos interesan, pero de momento nuestro proyecto más inmediato será El Pulpo Negro. Cabe decir que a la vez también estamos produciendo otros proyectos relacionados con el terror.


-Uno de los temas del presente Sitges es si Netflix si o Netflix no. Algunos directores creen que con Netflix se pude dar salida a producciones independientes que sin la plataforma no llegarían a tanta gente. Como productor y director, pero también como actriz Maria Eugenia, qué opináis de Netflix? ¿Creéis que es una puerta abierta a dar más salida profesional a los obreros del cine? ¿O por contra os pesa más la idea de que desnaturaliza el cine hacia la pequeña pantalla?

N.O.: Para mí Netflix es genial. Si que es cierto que está ayudando a que al cine vaya menos gente, pero no creo que esto sea un motivo solamente de Netflix, sino por muchas otras circunstancias. Para mí es muy importante la llegada de Neflix, y de hecho he hablado con gente que me dice “ah, la vi en Netflix, de otra manera no hubiese podido verla porqué no la dan en el cine”. Las nuevas generaciones no están tan acostumbradas a ir al cine, y de hecho, con nuestras películas, ha ido sobretodo gente mayor al cine a verlas. Entonces, creo que Netflix es una ventana gigante que nos conecta con todo el mundo, y eso para mí es muy importante.

M.E.R.: Si, yo también pienso igual. Es como una ventana que la gente puede mirar y escoger lo que quiera, entre ellas algunas producciones que con una forma de distribución clásica difícilmente tendrían acceso a ellas, y a la vez a conocer a otros directores o actores. Como actriz me parece que la llegada de Netflix es algo muy favorable. Por ejemplo, en el caso de Los Olvidados, fue estrenada en cines y quien quiso pudo ir a verla en una pantalla grande, con un buen sonido y calidad de imagen, pero quien no quiso -o no pudo- verla en una gran pantalla después tuvo la opción de verla en Netflix en su casa. Creo que el cine no va a desaparecer como edificio de proyección. Netflix es solo una alternativa, quien quiera ir al cine podrá hacerlo, y sino tiene la otra opción.

N.O.: Esto es muy cierto, porqué Los Olvidados se estrenó en cines sin apenas promoción, pero en cambio ya estaba anunciada que se estrenaría en Netflix al cabo de poco tiempo. Si no existiera Netflix, todo aquél que se perdió la película en una sala de cine solamente tendría la opción de verla en DVD, pero con Netflix, Los Olvidados estuvo al alcance de millones de personas.


-Una de las preocupaciones que muestran algunos directores es que cada televisor está ajustado con unos settings de imagen personalizados, pudiendo así distorsionar el trabajo de postproducción de la película. Y precisamente vosotros, que vuestras películas tienen un trabajo muy laborioso en cuanto al color, contraste, etc., no os hace temer que se desvirtúe vuestro trabajo?

N.O.: A eso ya estamos resignados. Antes, cuando enviábamos a los festivales una copia en DVD de las películas (2013-2014), los probábamos antes en un televisor para saber exactamente los ajustes correctos. Entones les decíamos a los festivales “tenéis que bajarle el brillo, subirle tal...”. Mi hermano se volvía loco porqué en cada televisor las películas se veían diferentes. Al final nos resignamos a esto.

M.E.R.: Pienso que quizás debería venir la película con una sugerencia de ajustes pautados por el director, y así habría un equilibrio correcto de la imagen.


Gracias por vuestro tiempo, os deseo mucha suerte de cara al futuro.

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