La noche de Halloween - David Gordon Green, 2018

-DIRECCIÓN: David Gordon Green
-GUIÓN: David Gordon Green, Danny McBride (Personajes: John Carpenter)
-AÑO: 2018
-DURACIÓN: 109 min.
-PÁIS: Estados Unidos
-MÚSICA: John Carpenter, Cody Carpenter, Daniel A. Davies
-FOTOGRAFÍA: Michael Simmonds
-REPARTO: Jamie Lee Curtis, Nick Castle, Judy Greer, Miles Robbins, Virginia Gardner,Will Patton, Toby Huss, Haluk Bilginer
-PRODUCTORA: Blumhouse Productions / Rough House Pictures / Trancas International Films. Distribuida por Universal International Pictures (UI) / Miramax. Productor: John Carpenter




40 años han pasado desde que John Carpenter junto con Debra Hill realizaron aquella maravillosa Halloween. En ese trance han ido apareciendo numerosas entregas de la saga que han seguido hilos argumentales propios pero, todas ellas, respetando la decisión que tomó John Carpenter sobre el futuro de la saga -y que él nunca más volvería a dirigir-: Michael Myers y Laurie Strode debían tener lazos sanguíneos. Partiendo de aquí, secuelas casposas, telefilms aburridos, remakes, e incluso películas que nada tenían que ver con la saga, han sido la tónica hasta ahora. La productor Blumhouse adquirió los derechos de la franquicia y consiguió también la colaboración de John Carpenter para que se produzca otra Halloween (y además se encargue de la BSO) en su 40 aniversario, con un continuación directa de aquella película dirigida por John Carpenter en 1978. Por cierto, a Carpenter le ha encantado la película.

Así que borremos todo lo relacionado con Halloween a partir de 1979. El director David Gordon Green ha sido el encargado de dirigir la continuación directa del título original, a través de un guión escrito por él mismo junto a Danny McBride, situando al espectador 40 años después de los terribles sucesos. Michael Myers está encerrado en un centro de detención psiquiátrico, y Laurie Strode ha visto crecer una familia, con hija y nieta, pero vive con la alerta permanente a que Michael Myers pueda volver en cualquier momento.


Lo que promete la película es un cara a cara entre Myers y Strode, un ajuste de cuentas por lo sucedido hace 40 años. La película se propone trabajar esa idea, recuperando sobretodo a una Laurie Strode poderosa, que se ha preparado a consciencia para el duelo en todo este tiempo, viviendo a diario bajo la paranoia constante y atrincherada en su hogar con todo tipo de armas y protección. Jamie Lee Curtis borda su regreso, algo que no podemos decir lo mismo que Myers. Y es que Halloween apuesta en exceso por las reglas fundacionales del slasher, las que en su día sentó como precursora pero que la explotación acabó rápidamente caricaturizando hacia Viernes 13. Michael Myers -interpretado de nuevo por Nick Castle- anda desbocado en esta secuela y parece disfrutar como un niño en su noche de Halloween, regalando al espectador un amplio repertorio de contundentes asesinatos, perdiendo así de vista lo que pide contar en esta secuela: un duelo. De este modo la obsesión que mostraba Michael Myers por Laurie Strode en la original no ha sido emulada por completo en esta secuela, tendiendo así hacia un simple mata-mata que no interesa demasiado. En todo caso, más tarde que temprano el destino se acaba cumpliendo, y Gordon Green opta por utilizar algunos mecanismos del cine de terror más contemporáneo, como son la entrevista al asesino en serie, el rastro de sangre, el camuflaje del asesino entre la sociedad, el fuera de campo como herramienta de terror, guiños en favor de la nostalgia,... para finalmente dejar solos en el ring de combate a los protagonistas principales.


Uno de los problemas que le veo a Halloween es el exceso de complejo respecto al original. No solo a través de diálogos se le recuerda al espectador lo que ocurrió hace 40 años -por si algún despistado no ha visto el filme de Carpenter-, sino que constantemente hay ciertos tics irónicos con el modelo original que no tienen sentido cuando estamos hablando de una continuación directa. A mi todo este ejercicio nostálgico me sobra. Pese a ello, creo que la película reúne suficientes elementos creativos para alejarla de lo insubstancial, pero deja un sabor de boca de material desaprovechado, sobretodo con el uso que hace de los nuevos secundarios, especialmente con la pareja de periodistas.


Hay dos detalles que Gordon Green consigue sacar punta a la magia en la película. Por un lado los créditos iniciales junto a la escena inicial, que es un revivial sensorial del filme de Carpenter, y que con solo esos simples créditos iniciales a uno se le pone la piel de gallina, igual que con la escena de inicio con Myers desprendiendo maldad a modo expresionista. Por otro lado, ver a Michael Myers recién liberado y con la máscara puesta, deambulando por las calles en noche de Halloween y por lo tanto volviendo a su niñez (igual como mató a Judith Myers), con niños disfrazados asustando a la gente y él, siendo uno más de la fiesta, se luce con un planazo secuencia de varios minutos donde evidencia su naturaleza más pura: el mal. Solo por esas dos escenas ya vale la pena ver la película.


Halloween es una película de terror por encima de la media, pero como secuela directa la veo algo descentrada. Pierde el norte a ratos en beneficio de la sangre y la búsqueda del aplauso fácil. Pero Halloween también es un espectáculo festivo que tiene claro que debe continuar una historia, su condición de secuela directa y por eso esta vez nada de remakes encubiertos, para liquidarlo todo en un duelo final de alta intensidad en que el poder femenino lucha contra al mal para por fin liberarse de la pesadilla. O no.

Por cierto, hay escena post-créditos.

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