[Crítica] One Cut of the Dead (Kamera o tomeru na!) - Shin'ichirô Ueda, 2018

-TÍTULO ORIGINAL: Kamera o tomeru na!
-DIRECCIÓN: Shin'ichirô Ueda
-GUIÓN: Shin'ichirô Ueda
-AÑO: 2018
-DURACIÓN: 97 min.
-PAÍS: Japón
-FOTOGRAFÍA: Tsuyoshi Sone
-REPARTO: Yuzuki Akiyama, Takuya Fujimura, Ayana Gôda, Takayuki Hamatsu, Manabu Hosoi, Hiroshi Ichihara, Satoshi Iwagô, Sakina Iwaji, Kazuaki Nagaya
-PRODUCTORA: ENBU Seminar





Dicen que One Cut of the Dead es el sleeper del año, y seguramente lo es. La película costó unos 27.000 dólares y fue estrenada en solo 4 salas de cine en todo Japón. El boca-boca hizo el resto, llegando a ser estrenada posteriormente en hasta 120 salas y ocupando los puestos más elevados de películas más taquilleras en Japón durante semanas. El siguiente paso fue su asalto internacional, paseándose por festivales de todo el mundo y recogiendo, ya de paso, algunos premios del público.

One Cut of the Dead es una oda irónica al cine barato y a los recursos que éste emplea para suplantar su dificultades presupuestarias

Partiendo de un humor que firmaría con orgullo el gran Hitoshi Matsumoto, la película es una oda irónica al cine barato y a los recursos que éste emplea para suplantar su dificultades presupuestarias. La historia es simple: unos productores encargan a un director de segunda que dirija una película de zombies, pero hay una condición: será un único plano secuencia y se emitirá en directo por la televisión Zombie TV. Por ello, el rodaje debe salir a la perfección, con las dificultades que conlleva tener un equipo formado por catetos y no por profesionales.


Y que bien sienta cuando una película de zombies arranca aplausos al público, gustando así al público generalista y convenciendo también al especializado. Y si, One Cut of the Dead es cine de zombies, pero no es lo que uno espera encontrar en una película de este subgénero. La película está estructurada en un primer fragmento de unos 45 minutos, que es la película de zombies en sí realizada en un impresionante plano secuencia ¡ojo con él!, y el resto es el making of de la película, dando un giro hacia el humor, planificado todo con inteligencia y mucho sarcasmo al más puro estilo Shaun of the Dead. Y aquí es donde empieza lo realmente bueno, desarrollando la película un background de los protagonistas y del equipo técnico que hay detrás, y de ese modo, poco a poco, el espectador irá descubriendo las dificultades que se fueron resolviendo heroicamente durante el rodaje de aquél plano secuencia que es One Cut of the Dead. Sin duda la película es imaginativa, tiene mucha gracia y gustará, sobretodo con una cerveza entre las manos.


Cabe decir que One Cut of the Dead es lo que es, es decir, una producción de muy bajo presupuesto donde absolutamente todo chirría. También esa es su gracia, y su fuerza reside precisamente en la autoparodiarse. Pese a ello, One Cut of the Dead también es una película puramente festivalera, para compartir con amigos y comentarla, y dudo mucho que verla solo en casa pueda funcionar igual de bien.



Debo reconocer que a mi me duró un par de días el dolor de barriga de tanto reír. Fue sin duda una grata sorpresa ver la película, un cine que hace de sus defectos virtudes y de sus limitaciones estrategia. Quizás no estemos ante el resurgimiento del género zombie, pero la vida pide de vez en cuando películas como One Cut of the Dead, así que sed felices durante 90 min., porqué estaréis en frente de la declaración de amor al cine más bonita que habréis visto en muchos años.


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