Entrevista a Demian Rugna, director de "Aterrados"

(imagen extraída de la página web oficial de Demian Rugna)

Ayer nos llegaba la noticia de que el director argentino Demian Rugna dirigirá en Hollywood el remake de su propia película, Aterrados, la obra que ha encandilado y aterrorizado al fandom del terror en este 2018. Por ello queremos aprovechar para compartir la entrevista que pudimos hacerle al director durante el pasado Festival de Sitges, cuando vino a la villa catalana a presentar Aterrados.

En la entrevista comentamos la evolución del proyecto así como todo lo relacionado con el rodaje de la película, y pudimos conocer las dificultades por las que ha pasado la película a lo largo de nueve años. Además, Demian Rugna es el testimonio de un cineasta que surge des de abajo, que ha luchado años y años por conseguir lo que acaba de conseguir, y que hoy le ha llevado a trabajar a Estados Unidos. Y es que sus respuestas sirvieron para sospechar lo que ayer se confirmó, que es el remake de Aterrados para la industria estadounidense, con una producción a cargo de Guillermo del Toro. No negaremos que este remake nos genera una poco de decepción, pero también queremos ser cautos y esperar a tener más información al respecto.

Con esta entrevista creemos que se entiende de donde viene Demian Rugna, qué ha conseguido, y también que ha tomado una buena decisión profesional. El tiempo lo confirmará. Y sino, leed la entrevista.



-No es muy frecuente que los fanáticos del género de terror descubran una película y se asusten, pero Aterrados creo que lo has conseguido. Explícame, como has logrado transmitir el terror en la película?

Antes de todo, muchas gracias. Para mí es natural, yo entiendo el terror como el humor, es decir, que para hacer terror tienes que tener un timeing y en cierta forma tiene que ser verosímil lo que está pasando. Es muy importante saber cuándo hay que asustar, y del mismo modo que en el humor hay que saber cuándo hay que reír, porqué si haces reís antes del chiste, el gag no funcionará. Esto es lo que me pasa con el terror. Yo soy fanático del cine de terror, como si tuviera con él un matrimonio, que te acostumbras y empiezas a ver que todos los días son iguales y empiezas a odiar la rutina. Por eso yo intento hacer un cine de terror que no haya visto antes, y sé que esto es muy difícil, pero yo intento hacer un cine para la gente como yo, para gente que quiere ver películas de terror y son fanáticos del género.


-Se dice que ha durado nueve años el proceso de creación de la película, además de que Aterrados partía de un cortometraje original de 2002. ¿Qué ha ocurrido en todo este tiempo?

Es la historia de mi vida (risas). No es que estuviera nueve años con el proceso de creación de la película, lo que pasa es que es un guion que estuvo escrito hace nueve años y desde entonces he intentado conseguir que un productor o alguien interesado en producir la película, y fueron nueve años también de frustraciones, porqué trabajé duro para armar un guion que luego la gente creía que no era bueno. Entonces aparqué Aterrados fruto de cierta frustración, limitándome a entregarlo a productores y esperando respuestas, sin seguir trabajando para mejorar la historia. Las respuestas negativas continuaron hasta nueve años, con diez productores diferentes. Desde entonces me han ido pasando muchas cosas, por ejemplo mi idea desde niño que quería hacer películas de terror se vio frustrada y transformada, y entonces empecé a pensar que el terror no era para mí y traté de empezar a divertirme más con lo que hacía en aquel momento, que era comedia negra, tal como fue mi última película [No sabés con quién estás hablando]. En todo este tiempo siempre tuve el sueño de hacer Aterrados, y al final la pude hacer de pura casualidad, ganando un concurso en Argentina, y aquí estoy ahora, en Sitges (risas). Para mi es increíble.


-El concurso que ganaste tiene relación con el INCAA si no tengo mal entendido, entonces ese premio es lo que te permite empezar a producir Aterrados, no?

Claro, en Argentina gran parte del cine que se produce está subsidiado igual que en gran parte del mundo, pero yo nunca había tenido la oportunidad de estrenar una película con subsidio. De hecho, mi anterior película todavía no he podido estrenarla lamentablemente. En todo caso, ganamos ese concurso, y ese concurso nos obligó a filmarla rápido. Entonces, después de nueve años de intentos frustrados, la película la tuvimos que filmar rápido, de golpe, nos la encontramos encima porqué conseguimos la financiación en seguida.


-Que recuerdas del rodaje?

En el rodaje estuve muy tranquilo. Lo más difícil del rodaje fue el hecho de que tenía mi abuela internada y yo era el único familiar que estaba con ella asistiéndola, y tenía que ir del set de rodaje al hospital todos los días, y era lejos, había como una hora de rodaje. Intenté equilibrar mis fuerzas lo máximo posible para poder tirar adelante la película. Pero en realidad lo más difícil del proceso de rodar la película fue eso, una cuestión más personal que profesional, pero después fue muy divertido filmar porqué estabas rodeado de monstruos, de maquillajes, etc. Me divertí filmando Aterrados.


-Al final Aterrados se ha convertido en un éxito en Argentina, concretamente ha sido la cuarta película argentina de género de terror más taquillera de la historia del país. Esto para un director como se vive: como un orgullo, o como una puerta a trabajar a otros países como Estados Unidos? Dime, como traduces este éxito?

Si, seguramente Aterrados me ha abierto la posibilidad de hacer mi carrera fuera. Ahora mismo estoy trabajando con un agente en Hollywood que se llama Samuel Newman, que es el mismo de Guillermo del Toro, Martin Scorsese,... Con él espero conseguir oportunidades inimaginables para mí. Esto me pone muy feliz, porqué hubo un momento que decidí soltar la cuerda porqué quería dejar de sentirme un frustrado, igual que el 95% de los cineastas del planeta, y empezar a disfrutar más de esto, de hacer una película porqué quieres hacer una película. La verdad es que no creo que el éxito de Aterrados sea tanto por el estreno en Argentina, sino que ha sido más por el recorrido por festivales, los comentarios que obtuve de la prensa y del público especialmente. La gente me viene y me dice “hacía muchos años que no veía una película de miedo y me asustaba”, y esto para mí es muy valioso, porqué si yo me pongo a recordar cuantas películas me han asustado realmente en mi vida, y he de decir que he visto muchas, han sido muy pocas, y las valoro mucho. Entonces, todo en su conjunto me ha generado mucho orgullo.


-En cuanto a generar el miedo en Aterrados, más allá del timeing que has comentado, creo que la fotografía es muy importante. Tiene una textura pálida, algo oscurecida, como insana. ¿Para tí fue una preocupación especial el trabajo de fotografía? ¿Buscabas una estética concreta?

Si. Mariano Suárez, que fue el director de fotografía, es alguien muy experimentado en el cine de género de terror en Argentina, y por eso le dí mucha libertad. No le dí bocetos o propuestas de photoshop, más bien recibí de él las propuestas. Pero sí que es cierto que yo le marqué donde quería la luz y las sombras, es decir, que conjuntamente trabajamos buscar el grado de oscuridad en la película sin que se rompa la película, sin que se viera mal. Esto fue un desafío para Mariano, especialmente en escenas como la del monstruo debajo de la cama o incluso en la escena de baño, que fue una escena muy difícil de iluminar porqué estábamos en un set, no era un baño real, y teníamos el reto de cómo conseguir crear esa sensación que genera la película. Yo estoy muy contento como quedó la fotografía, y creo que el éxito es de Mariano Suárez. Yo solamente le transmití que es lo que necesitaba transmitir para ser un poco más efectista y nada más.


-Otro detalle que me ha gustado mucho porqué ayuda a implicarte más con los, es que las reacciones que tienen en escenas de horror son muy naturales. No sé si lo has buscado expresamente o lo has conseguido de forma natural.

En mis cuatro películas, en las que escribí el guion, mis protagonistas reaccionan tal como reaccionaría yo. Creo esto funciona muy bien en Aterrados, porqué son gente normal como soy yo, de clase media, trabajadora, y que les están pasando cosas rarísimas. Y el no querer crear un estereotipo de los personajes hace que la gente se implique en seguida con ellos, o si más no la mayoría de ellos.


-Antes comentabas la escena de la ducha, que es brutal. Cuéntame, como se rodó esa escena?

Fue muy difícil. Para lo que fue la película, rodar esa escena nos costó dos días y medio, de los veinticinco que duró el rodaje de Aterrados. En realidad pedí cuatro días para hacer esa escena y me dieron solo dos días y medio. Fue la única escena que rodamos en set, ya que el resto de la película la rodamos en casas de familiares. Fue muy bonito rodarla porqué fueron los tres últimos días del rodaje. Entonces, ya estábamos más relajados, pero yo tenía muy presente que esa escena tenía que quedar muy bien porqué sino se caía la película. Esa era una escena muy importante para mí, que no se había visto nunca algo parecido en cine argentino, y por ello tuve que confiar plenamente en mi compañero Marco Verde, mi realizador de efectos especiales. Con él que estuve implicado en la construcción de grandes momentos como el del baño o el del niño sentado en el comedor. Fue difícil, porqué en realidad no me conformaba nada cuando la filmaba, pero sabía que de todo lo que grabamos había algunos momentitos que servían, entonces construí la escena en postproducción con pequeños momentitos. Yo mismo edité esa escena porqué era imposible de montar de un tirón.


-Ya encarando el futuro, se habla de Aterrados 2. Has comentado que ahora trabajas junto a un agente estadounidense, por lo que no sé cómo acabará el tema. Háblame del futuro.

Aterrados 2 ya está escrita. Hay una primera versión del guion, de unas cien páginas, que está abierto a retoques. Teníamos la ilusión de rodarla el año que viene pero no sé si lo lograremos, porqué me están proponiendo otras cosas. Como dices, ahora con el agente norteamericano posiblemente saldrá trabajo allá, y Aterrados 2 se me complica hacerla en Argentina. Pero bueno, tengo que ver y analizar un montón de cosas de cara al año que viene para ver si puedo filmarla rápido en 2019 o va a tener que esperar un año o dos más.

(Finalmente será un remake americano de "Aterrados", tal como se muestra en la página web oficial de Demián Rugna)


-Ya para acabar, te quería preguntar en general por el cine de terror en Argentina. Hace muchos años que se hace cine de terror en tu país, siendo quizás en los últimos veinte que han aparecido una serie de realizadores que están allí insistiendo, como los hermanos Onetti, García Bogliano, etc. Hay muchos, pero da la sensación de que es justo ahora cuando el cine de terror argentino está circulando con más fluidez por festivales de todo el mundo. Por ejemplo, este año en Sitges, Argentina presenta 8 películas. Es como si Argentina ahora estuviera explotando en cuanto a cine de género de terror. ¿Esto por qué es? ¿Hay más ayudas? ¿O es porqué se plantean películas con perspectivas más internacionales?

Es muy buena tu pregunta. Nosotros, como gran parte del mundo, el cine lo hacemos con el apoyo del Estado y sin él no podríamos desarrollar nuestra propia cultura. Después de la dictadura militar que tuvimos, el Instituto del Cine, a través de su ley de cine, fomentó las películas que tenían un carácter más social. Entonces tuvimos dos décadas, exactamente casi 24 años, que estuvimos sin estrenar en salas de cine comercial una película de terror. Y esto se nota, porqué después de Narciso Ibáñez Menta, que después se vino aquí a España, no hubo un creador de género de terror en Argentina. Pero esto tiene que ver porqué tampoco el Instituto del Cine apoyaba la mirada de un realizador de género de terror. Por un lado estaba bien porqué se apoyaba el revisionismo nuestro pero a la vez se nos marginaba desde los jurados. Es por ello que mi primera película está hecha en inglés, y mi segunda película es un manifiesto a ese momento. Después hubo un break donde la fuerza de empuje de la sangre joven se hizo notar, mucha nacida en los años 80 y que creció viendo a Spielberg, y eso influyó a una generación de cineastas que querían hacer un cine de terror diferente, y esto siempre nos ha unido a los cineastas argentinos. Lo que hizo el Instituto del Cine hará unos cinco años atrás fue decir “eh, hay muchas películas pensadas para el público de afuera, vamos a ayudarlos”. Entonces empezó a partir del año 2008-09 a apoyar más estos proyectos. Sé que es larga mi respuesta pero creo que estoy es importante subrayarlo, porqué si bien empezaron a aparecer proyectos de género de terror y subsidiados por el Estado, es importante marcar que no sé si hoy en día vamos a continuar viendo muchas más películas de terror en Argentina, porqué todos estos subsidios, al igual que aquí en España, los están empezando a quitar. Y no solo me refiero al cine de terror sino a todos los subgéneros, a recortar los gastos en cine, y perjudicando así a toda la industria del cine en Argentina.


-Te noto muy pesimista.

La visión sobre el género fantástico es de un balance muy positivo, porqué se ha logrado instalar en el cine argentino la idea de que nosotros hacemos nuestras películas de terror y eso es muy bueno, con nuestros monstruos. Y quizás no podemos competir con Hollywood pero podemos dar una versión desde nuestra propia cultura, desde nuestra propia lengua, desde nuestros propios personajes, un estilo de películas propio y que nuestra gente consume en cines. Pero de cara al futuro sí que es cierto de que el cine fantástico va a estar integrado con el resto del cine argentino, pero si seguimos por el camino al que nos dirigimos, a nivel cultural el país está jodido.

Muchas gracias por tu tiempo. Te deseo mucha suerte en el futuro.

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