Sitges 2019: [Crítica] 'Bloodline' - Henry Jacobson - La Zona Muerta - Cine de Terror, Manga y Asesinos en Serie

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domingo, 13 de octubre de 2019

Sitges 2019: [Crítica] 'Bloodline' - Henry Jacobson


-DIRECCIÓN: Henry Jacobson
-GUIÓN: Avra Fox-Lerner, Will Honley, Henry Jacobson
-AÑO: 2019
-DURACIÓN: 95 min.
-PAÍS: Estados Unidos
-MÚSICA: Trevor Gureckis
-FOTOGRAFÍA: Isaac Bauman
-REPARTO: Seann William Scott, Mariela Garriga, Dale Dickey, Kevin Carroll, Christie Herring, Raymond Alexander Cham Jr., Leith M. Burke, Nick Boraine, Dusty Sorg, Sean H. Scully, Larsen Thompson, Hudson West, Matthew Bellows
-PRODUCTORA: Divide / Conquer / Mind Hive Films / Blumhouse Productions





Asociar al actor Sean William Scott con un asesino en serie frío y calculador, parecía imposible con el cliché que ha arrastrado durante años tras su paso por la saga American Pie. Bloodline ha sido una oportunidad de oro para registrar una interpretación completamente opuesta a aquél promiscuo e infantil Steven Stiffler, para pasar ahora a ser un despiadado psicópta que lo haría todo por proteger a su familia.

Bloodline, dirigida por un tal Henry Jacobson en lo que es un debut al largometraje, ha ideado una película que parte de aquellos sangrientos thrillers setenteros de los De Palma y Argento que tan bien simpatizában con el cine de terror. La película tiene un protagonista: Evan, interpretado por Sean William Scott, un personaje que emula a la manzana que se va pudriendo poco a poco tras su iniciación a la paternidad, debido a su impotencia a la hora de colaborar en en las tareas de la madre con su hijo. Evan, solamente puede protegerlos, a ellos y a aquellos que considera importantes en su vida, y lo hará a base de cuchilladas.


Se trata de una película que pese a tener el sello de Blumhouse se aleja completamente del perfil de películas juveniles de la empresa de Jason Blum. Bloodline es un thriller violento completamente adulto, con una sencillez narrativa absoluta que aporta frialdad al personaje de Evan, así como también, juntamente con una banda sonora impregnada de synthwave, hace relucir los escasos sentimientos del psicópata. Sin duda, el personaje de Evan es todo un poema, una persona víctima de su pasado, de su entorno y de sus buenas -aunque criminales- decisiones. Con todo esto, Bloodline es un thriller con algunos giros narrativos, mucha sangre y un final que pocos podrían imaginarse.

No obstante, Henry Jacobson no consigue una película redonda pese a acercarse. Los primeros 45 minutos son tediosos y sin un rumbo fijo donde el espectador pueda fijar su atención, además de algo redundantes y sin imaginación a pesar del refuerzo que supone a la historia conocer el pasado de la madre de Evan. Es decir, que hay una escasa evolución del personaje de Evan y también de la historia, más o menos hasta el minuto 50, momento en que todo cambia a través de un giro narrativo interesante.



Bloodline es una grata sorpresa. Un thriller donde se retratan las buenas intenciones de un psicópata padre de familia que lo haría todo, y repito, todo, para que nunca le pase nada malo a su mujer y su hijo. Lo pasaréis bien a base de múltiples asesinatos, una banda sonora que acompaña las sensaciones del protagonista, y una narrativa sencilla y a ratos tediosa, pero que es de aquellas que se cuece poco a poco, ofreciendo pistas y giros narrativos, hasta llegar a un final que inicialmente uno poco podría esperarse.

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