Sitges 2019: [Crítica] "En la hierba alta" - Vincenzo Natali - La Zona Muerta - Cine de Terror, Manga y Asesinos en Serie

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jueves, 3 de octubre de 2019

Sitges 2019: [Crítica] "En la hierba alta" - Vincenzo Natali








-TÍTULO ORIGINAL: In the Tall Grass
-AÑO: 2019
-DURACIÓN: 90 min.
-PAÍS: Estados Unidos
-DIRECTOR: Vincenzo Natali
-GUIÓN: Vincenzo Natali (Novela: Stephen King, Joe Hill)
-MÚSICA: Mark Korven
-FOTOGRAFÍA: Craig Wrobleski
-REPARTO: Patrick Wilson, Laysla De Oliveira, Harrison Gilbertson, Rachel Wilson, Will Buie Jr., Tiffany Helm, Avery Whitted
-PRODUCTORA: Copperheart Entertainment / Netflix. Distribuida por Netflix





En la hierba alta es un infierno de color verde completamente bello, basado en el despiste, lo oculto y la paranoia de unos protagonistas perdidos en un simple campo con la hierba alta. Lo hermoso y terrorífico se coge de la mano en la nueva propuesta del realizador Vincenzo Natali bajo un encargo de Netflix, en que adapta un relato de homónimo título escrito por Stephen King junto a su hijo, Joe Hill. Lo bueno de todo esto es que Natali se trae el relato hacia su terreno, y en el que podemos ver influencias de su obra más aplaudida, Cube, e incluso extender la mano de su padrino Stephen King con El Resplandor.

Insisto que ese apoderamiento de Natali del texto original, de cara al espectador, es algo que se agradece. Interpreta el relato de un modo más cósmico, más cercano a Lovecraft y su concepción de las personas como algo insignificante hacia la verdadera realidad. Y en efecto, unos protagonistas son llevados hacia su desconcierto perdidos en un (aparentemente) inmenso campo de hierba, un campo que tiene oculto dentro de él algo que se les escapa de las manos, que es la misma incertidumbre que sufre el espectador. Y es que Natali no solo se dedica a juguetear con el espacio-tiempo, sino también con ese elemento misterioso, una roca que según parece quien lo toca le lleva a la redención, o si más no eso nos hace creer uno de los personajes (no diremos cual).


Natali inicia su película engrescando al espectador del mismo modo que hizo con Cube, sin introducir apenas nada y sumergir al espectador en un bosque donde todo carece de sentido. La gente se pierde y luego no se encuentra, generando así preguntas y juguetear con el espectador sin darle respuestas. No solo eso, sino que además el rizo lo va rizando cada vez más hacia la paranoia, la claustrofobia y el horror, a un infierno verde que contagia al público, y que le hace acabar tan perdido y angustiado como los protagonistas. Ante tanto rizo, Natali se ve incapaz de tomar el rumbo y descontrola una trama que ya ha generado demasiadas preguntas que muchas de ellas nunca acaban por dar respuesta, y las pocas que hay son respuestas demasiado herméticas. Dicho de otro modo, los que busquen en En la hierba alta un pasatiempo de calidad sin más, que se olviden, porqué la película exige que se involucre el espectador.


A todo esto, los más gorefílicos del sofá (si, sofá, porqué esto es Netflix), que no esperen demasiadas gamberradas hemoglobínicas. Apenas dos, quizás tres detalles gore, con más pena que gloria todo sea dicho, que a duras penas arrancarán algún aplauso. Pero es que no se trata de esto, porqué En la hierba alta todo fluye sin orden narrativo ni coherencia, porqué es un ejercicio de desconcierto y renacimiento, de horror y vida, de claustrofobia y belleza. Nada fácil de seguir, sobretodo su último tercio, algo confuso y con revelaciones demasiado hermético, pero igualmente hoy hemos presenciado una correcta película de terror. Lo es, sin más.

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