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martes, 29 de octubre de 2019

Sitges 2019: Entrevista a Juan Diego Escobar Alzate, director de la película colombiana 'Luz'

La premiere mundial de Luz se realizó en el Festival de Sitges 2019. Aprovechando la presencia de su director, Juan Diego Escobar Alzate, pudimos entrevistarle y así comentar la película


Luz fue presentada en el Festival de Sitges 2019 como la única película puramente latinoamericana de la Sección Oficial a Competición, de entre las 35 que se incluyeron. Se trata de la opera prima del cineasta colombiano Juan Diego Escobar Alzate, una producción independiente de género de terror que además acoge a algunos de los mejores actores de Colombia, como son Yuri Vargas y Conrado Osorio. La muestra de la película en Sitges, que no olvidemos que fue su premiere mundial, sirvió para impresionar al público con el poderío de sus imágenes, pero también por su planteamiento narrativo basado en la dura experiencia de unos sujetos que les lleva a conocer a Dios.

La presencia en Sitges de Juan Diego Escobar Alzate nos pedía poder conocerle y comentar Luz. En la entrevista pudimos tratar temas como el desarrollo de la producción, el vínculo de la película con la experiencia personal del director, del compromiso de los actores, de la escena cinematográfica en Colombia, así como del futuro. Una entrevista con respuestas muy directas, que demuestran una idea del cine muy personal, y sobretodo que dejan bien claro que Juan Diego Escobar ha llegado a la escena cinematográfica de género de terror para quedarse. Y así lo deseamos.



-Tengo entendido que la producción de Luz ha tardado 5 años. ¿Con qué dificultades te has encontrado en todo este proceso? ¿Has tenido algún tipo de apoyo?

No he tenido ningún apoyo institucional. El único apoyo institucional que he tenido es de Proimágenes Colómbia, que me trajeron aquí en Sitges, pero para hacer la película fue toda autofinanciada y un poco de crowdfunding.


-Y como valoras que Luz sea la única representación completamente latinoamericana en la Sección Oficial a Competición del Festival de Sitges? Está también Bacurau, pero ya es una co-producción.

Exactamente, también está Bacurau. Para mi es un placer impresionante que la mía sea la única película latinoamericana, porqué países como Argentina son sinónimo de cine de género de calidad, y tener mi película en la Sección Oficial es posicionarla a un nivel excelente. Eso es considerarla como una película buena, que la están apreciando, y eso me pone supremamente orgulloso. Luego, obviamente, lo quiero compartir con todos los latinoamericanos que han venido aquí.


-Háblame del origen de la historia de Luz. Habías comentado que para hacerla te habías fijado en algunas películas como The Witch, pero no se si la idea original sale de algún relato o experiencia personal.

La idea sale de que yo nunca he creído en Dios desde que tenía 8 años, por una situación que viví en el colegio. En esa época me cambiaron de colegio, y un día me fui a jugar al fútbol con unos chicos más grandes que yo, y resulta que mientras estaba corriendo le metí un codazo a un chico que resultó ser el chico “malo” del grupo, y le rompí el cristal del reloj. Yo fui criado en una familia creyente y relojera y me educaron con la idea que los milagros existían. El chico malo me dijo que me iba a matar si no le traía el reloj arreglado, eso fue un viernes y me citó el lunes para quitarme la vida y por eso yo, noche tras noche, me arrodillaba ante la cama -porqué el reloj lo guardaba dentro de una cajita debajo de ella- y rezaba a Dios pidiendo el milagro, que reparara el reloj, pero no fue así. Ya el lunes por la mañana me presenté donde el chico me citó, todo el mundo estaba esperando, pero él no se presentó, y es que ese mismo fin de semana a su madre la trasladaron de ciudad. Entonces más allá de creer que fue un milagro, yo empecé a pensar que el poder de la mente es algo muy fuerte, que el miedo es una sensación muy potente, que incluso si es lo suficientemente fuerte puede cambiar el curso de las cosas y de la naturaleza. 


-Por lo que comentas, Luz es una película muy personal. Habla incluso de tu experiencia.

Si, es muy personal. Soy de un pensamiento muy “jodorowskiano” [Alejandro Jodorowski]. Creo que el cine debe servir para sanar heridas, no solamente como mero entretenimiento, sino para ayudar a sanar al espectador y a quien hace arte. Pienso que con ese fin se cuenta un relato, y precisamente, por poco frecuente que parezca, mi tono en el cine de terror o de genero no busca únicamente entretener, sino crear toda una experiencia y cuestionar, ayudar a reflexionar sobre la condición humana y la naturaleza con el fin de sanar mis propias heridas, ayudar a otros a sanar, porqué los dolores y los miedos nos invaden a todos, y los debemos evaluar, enfrentar y superar a través de la poesía y el arte. 


-Probablemente por esas intenciones que tienes en Luz, la verdad es que no sabría si catalogarla como género fantástico, porqué me genera una ambigüedad. Dudo de si hay solo fanatismo entre personajes o hay realmente algo sobrenatural. No sé si tenías en mente en el planteamiento de la película jugar con esta ambigüedad genérica.

Es una película que gusta a los festivales de género fantástico y a los otros festivales también. Es una película como que está en el medio, porqué tampoco es género puro, no es terror puro, no es un western, es una mezcla de géneros. Para mi es una poesía visual, y si pudiera catalogarla del algún modo lo haría así, como una “poesía visual”.


-Si, para mí Luz más que una narración sobre unos sucesos es una evolución de personajes, de como crecen esas hermanas. Si no recuerdo mal, hay un diálogo en la película por Conrado Osorio que dice “A Dios se le conoce bien con la experiencia a medida que uno va creciendo”, y creo que los personajes en la película hacen esta evolución.

Si, muy bien leído eso que me dices. Básicamente lo que muestro en Luz es que uno aprende a conocer a Dios a medida que el tiempo le va enseñando distintas cosas, como que es el dolor, el desamor o la nostalgia. Yo siempre he pensado que uno aprende a creer en Dios cuando necesita buscar algo dentro de uno mismo, y precisamente todos estos personajes cuando van creciendo van encontrando vacíos dentro de ellos que les lleva a conocerle.


-Otro de los aspectos destacables de la película es la fotografía. Creo que el encargado fue Nicolás Caballero. No sé si le diste libertad total o quisiste implicarte también en su trabajo?

En términos fotográficos y de color soy muy controlador. Yo ya sabía el color de la fotografía que quería, el uso de panorámicas inmensas, etc., y Nicolás me propuso muchas cosas. Creo que ésto es lo bonito del cine, que se trabaja en equipo. La verdad es que Nicolás resultó ser el mejor director de fotografía con el que podía haber trabajado.


-En cuanto a las interpretaciones está Conrado Osorio, que hace una interpretación espectacular, además de Yuri Vargas. Actores con experiencia contrastada en Colombia, y llegas tú, un debutante al largometraje, y aceptan participar en la película. ¿Cuando les presentaste el guión de Luz cual fue su reacción?

Fue muy fácil que aceptaran los actores, porqué les encantó el guión. Les envié a todos también un cortometraje que tenía titulado Los colores de la esperanza y el olvido y les fascinó, les fascinó el manejo que tenía con las metáforas y la poesía, y todos me dijeron de una “vamos”. Y aquí estamos ahora [Sitges], porqué me han respaldado en todo. De hecho, Yuri Vargas es una de las actrices más cotizadas en Colombia, más incluso que Conrado.


-La presencia de cine colombiano en Sitges se ha limitado en los últimos años a las películas de Jaime Osorio Márquez. Me gustaría conocer un poquito mejor la escena de cine fantástico y de terror en Colombia, si hay un interés por el género, festivales de cine, etc.

Cero, la escena cinematográfica en Colombia es prácticamente cero. Tuvimos un precursor importante que fue Luis Ospina que murió este año, y que ganó algún premio en Sitges*, y luego como comentabas está Jaime Osorio Márquez con El Páramo y luego Siete Cabezas. Más allá de ellos, ningún otro colombiano había estado aquí, al menos en la competencia oficial. La escena que tenemos es nula, porqué básicamente las películas en Colombia son financiadas a través del gobierno, y el gobierno no va a financiar películas de terror que poco tienen que ver con cultura. Las que financian normalmente son las que expresan o exaltan la cultura, las tradiciones u otro tipo de cosas. Creo que tenemos directores buenos, como mi socio Luis Vanegas, Andrés Beltrán, etc., directores que estamos intentando hacer crecer la industria del género, pero igualmente aún estamos muy alejados de países como Brasil, Argentina, incluso de Chile o Uruguay. 


-Entonces, la industria privada es nula.

Si, sobretodo en género fantástico.


-Volviendo a Luz, la película tiene un potente contenido religioso. ¿Crees que les gustará a los más fanáticos de la religión?

No, obviamente no. No es una película para todo el mundo, es una película de amores y odios, pero básicamente eso es el arte, y a unos les gustará a otros no, pero para mi eso es lo bonito. Uno puede expresar lo que siente y ya está. Yo hice esta película pensando en sanar y que ojalá ayude a otros a sanar.


-De cara al futuro tu idea es seguir con el género fantástico y de terror?

Si, yo soy 100% de género, es lo único que me interesa. Tengo otra película titulada Alma que aún está en desarrollo, también de terror, y que tratará sobre la pérdida de la raza, con indígenas, muertes, y en general es una película de venganza.


-Por último, siendo director debutante y proveniente de un país con difícil salida de proyectos de género de terror, qué opinas de Netflix? ¿Hay que ver cine en casa o en salas de cine? ¿Es una salida para los directores jóvenes? ¿O por contra es un problema para el propio cine?

No, yo creo que el cine hay que verlo donde sea, no me importa que sea en digital, en la casa o en cines. No, no creo que haya que ver cine solamente en salas de cine. Para mí el cine es para consumirlo de la forma que sea, que nos nutra el espíritu y el alma, y consumirlo de la manera que sea.


Muchas gracias por tu tiempo, te deseamos lo mejor de cara al futuro.


*Festival de Sitges 1983: Pura Sangre, de Luis Ospina. Premio del jurado a la 'Mención Especial'.

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