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domingo, 11 de octubre de 2020

[Crítica] 'The Stylist' - Jill Gevargizian, 2020

 


-DIRECCIÓN: Jill Gevargizian

-GUIÓN: Jill Gevargizian, Eric Havens, Eric Stolze

-AÑO: 2020

-DURACIÓ: 105 min.

-PAÍS: Estados Unidos

-MÚSICA: Nicholas Elert

-FOTOGRAFÍA: Robert Patrick Stern

-REPARTO: Brea Grant, Najarra Townsend, Laura Kirk, Jennifer Seward, Sarah McGuire, Millie Milan, Edward Patterson, Davis DeRock, Bety Le, Kyle Ament, Angela Dupuie, Kimberly Igla, Ashley Kukay, Azzie Amani, Vienna Maas, Chelsea Brown, Pepper, Lindsay Solomon, Jimmy Darrah

-PRODUCCIÓN: Claw Productions, Method Media, Sixx Tape Productions, Line Film Company






Todos queremos siempre lo que no tenemos, o si más no así piensa Claire (Najarra Towsend), la estilista maníaca protagonista de The Stylist. Ella es una mujer con la psique aberrada que trata de solucionar sus problemas de seguridad y autoestima poniéndose, literalmente, en la piel de otras mujeres.


Esta es la premisa que plantea la debutante Jill Gevargizan, y que expone magistralmente en los primeros 10 minutos de película cuando vemos a Claire arrancar la cabellera de una de sus clientes a la peluquería. Posteriormente se la lleva a su hogar y presume de ella al lado de su larga colección de cabelleras, obviamente de otras mujeres. Este arranque tiene una puesta en escena y fotografía elegante, muy cuidada, y creepy cuando toca. Lástima que el resto de metraje tanto el personaje como la historia no tenga una evolución relevante y todo se quede estancado en una misma idea. De hecho, la película parte de un cortometraje del mismo titulo dirigido por la propia Jill Gevargizian en 2016, inspirándose en su experiencia como estilista.


El otro activo de The Stylist es Olivia, interpretada por Brea Grant, una mujer que tiene previsto casarse en unos días y mantiene relación con Claire. Ellas dos emprenderán una relación que se mueve entre el interés de Olivia por el talento estilístico de Claire, y de la admiración de Claire por la vida perfecta de Olivia.



El problema de The Stylist no es ni de planteamiento ni interpretativo, de hecho, Najarra Towsend hace una interpretación de la maníaca Claire excelente, moviéndose entre la elegancia y la locura, y define a un personaje que es un auténtico poema. El problema real de The Stylist es que no avanza la historia. Ha creado un monstruo llamado Claire que hace cosas horribles, pero que desconocemos su origen, sus motivaciones reales, su entorno, así como tampoco tiene una evolución en la trama. La historia de The Stylist es tan plana como la hoja de un papel, no pasa nada en sus largos 105 minutos, y si bien Claire es capaz de llamar la atención del espectador por su conducta la narración no aprovecha su potencial.


Una decepción. Es probable que Jill Gevargizan tuviera entre manos uno de los personajes con mayor potencial de entre todo el cine presentado al Festival de Sitges 2020, pero parece negada a querer exprimir su perfil psicológico. Y es que esa idea inicial que plantea la película de “todos queremos siempre lo que no tenemos” daba pie a mucho, y The Stylist no arriesga ni explica.


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